Los Gunners sabían que cualquier resultado era válido menos la derrota. El primero se enfrentaba con el segundo y una caída lejos de Londres hubiese dejado a los Reds en lo más alto del campeonato. El 1 a 1 dejó todo como estaba en la Premier League.
Arsenal arrancó con todo en Anfield y en tres minutos le generó varias situaciones de riesgo al Liverpool. La que desvió con lo justo Dominik Szoboszlai, un frentazo apenas desviado, y la tercera fue la vencida para poner las cosas 1 a 0.
Recién comenzaba el partido más esperado de la fecha 18 de la Premier League cuando Martin Odegaard pinchó un tiro libre a la puerta del área grande. Los de Jürgen Klopp jugaron al offside y lo pagaron carísimo porque, milimétricamente, Gabriel Magalhães cabeceó habilitado y venció la resistencia de Alisson.
A los 12 minutos, Gabriel Jesús exigió con un derechazo al guardameta de Liverpool que evitó la segunda caída de su valla. Y, desde ese momento, el que empezó a sufrir los embates de su oponente fue Arsenal que parecía quedarse sin combustible.
Antes del cuarto de hora lo tuvo Mohamed Salah con un remate a la cara externa de la red tras una peinada de Cody Gakpo. Sin embargo, el egipcio tuvo revancha y empató a los 29 minutos después de una asistencia de media cancha de Trent Alexander-Arnold. El histórico goleador de los Reds enganchó ante Oleksandr Zinchenko y no perdonó a la cueva Gunner.
Arsenal volvió a generar algo de peligro a cinco para el descanso en un mano a mano de Bukayo Saka que atoró muy bien Alisson. Sin embargo, la pelota quedó viva dentro del área grande del Liverpool pero Gabriel Martinelli terminó rematando desviado.
En la complementaria el protagonismo fue para los de Klopp. Bien temprano asustaron con un tiro de Joseph Gomez que se fue apenas desviado. A los 25 minutos, Harvey Elliott castigó desde afuera, Gabriel Magalhães desvió con el pecho y el palo de los Gunners evitó la caída de su valla.
La más clara de la segunda parte se dio un rato más tarde y otra vez los parantes le provocaron un dolor de cabeza a los locales. Salah encabezó un contragolpe formidable, abrió con Alexander-Arnold, y el zaguero, sin marcas, reventó el travesaño de la visita.
En una contienda muy pareja, Arsenal hizo negocio con el empate en Anfield por su condición de visitante y porque celebrará la Navidad como único líder de la Premier League. Tampoco le sentó tan mal a Liverpool que quedó como escolta junto al Aston Villa dejando en claro que, posiblemente, mereció mejor suerte en casa.
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