En el Estadio Julio Humberto Grondona, Arsenal igualó ante Gimnasia y Esgrima La Plata por 2 a 2. El lobo platense no pudo aguantar la ventaja y en el último minuto se le escapó la victoria.
Ibañez por duplicado marcó para la visita, mientras que Joaquín Boghossian y Martín Giménez anotaron para el viaducto.
«Ni el tiro del final te va a salir» rezaba aquel tango llamado Desencuentro, interpretado por el Polaco Goyeneche. Hoy, sin importarle lo que diga una canción, el arse de Sergio Rondina se despertó al final y lo empató. Fugazmente, impensado, con el tiro del final.
A los 25 minutos del primer tiempo, Gimnasia ganaba 2 a 0 con una ráfaga de fútbol de Nicolás Ibáñez, anotando ambos tantos de cabeza.
La ventaja se mantuvo por gran parte del encuentro, quizás por casi todo el partido. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro fue más que Arsenal y hasta algún que otro hincha tripero ya pensaba más en el clásico ante Estudiantes el próximo fin de semana, que en concluír el cotejo en Sarandí.
Pero Rondina acertó en los cambios y quebró todos los esquemas.
A los 30 minutos, Vegetti remató fuerte y la pelota rebotó en el travesaño del arco defendido por Pellegrino. Podría haber significado el cierre de la victoria, pero no lo fue.
Siete minutos más tarde, un centro desde la izquierda cayó en Joaquín Boghossian para conectar un cabezazo certero y achicar la diferencia. Primer cambio exitoso del entrenador de Arsenal.
Cuando el partido se disipaba y ante todos los pronósticos, el arquero Arias despejó un centro y Martín Giménez -recién ingresado- remató fuerte desde la medialuna del área. Al medio, arriba, potente, de sobre pique, golazo.
El 2 a 2 no fue un resultado justo, pero el ímpetu del equipo del viaducto y los cambios indicados realizados por el director técnico desataron un desahogo en todo el estadio.
Gimnasia desperdició una clara chance de acercarse al pincha en la cima del torneo, rival que enfrentará el próximo domingo en El Bosque.
Por su lado, Arsenal sigue de mala racha. Todavía no ganó en lo que va del campeonato y encima quedó eliminado de la Copa Argentina. Su próximo rival será Rosario Central en Arroyito, un partido donde un triunfo puede devolver la confianza o un resultado en contra puede catapultar el ánimo del equipo.