El Salaito le ganó 1 a 0 a Lugano ayer, en condición de local por la vigesimoprimera fecha del Torneo de Primera D del fútbol argentino. Con un gol de Gustavo Salgado desde el punto penal, los rosarinos se quedaron con el triunfo que los deja en la pelea por el ascenso directo.
Tan solo siete unidades separan a Argentino de Leandro N. Alem e Ituzaingó que dominan la cima en la categoría. A pesar de la diferencia, el conjunto dirigido por Marcelo Vaquero sigue soñando con zafar del reducido y subir a la Primera C. En frente, el Naranja sigue hundido en una racha negativa que solo incluye tres triunfos a lo largo de todo el campeonato.
Sin embargo, ayer no se notó tanta diferencia. Prácticamente no hubo chances de peligro creadas en el primer tiempo y salvo por un remate de Kevin Castells para la visita no se hubieran contado llegadas.
En el complemento, la historia cambió. Argentino salió a buscar la victoria de manera imperiosa, ya que sabía que solo le servía ganar. Y a base de voluntad consiguió lo que pretendió. Primero, tuvo una clara oportunidad de abrir el marcador, aunque Lisandro Mitre se lució y le ahogó el grito sagrado a Leandro Cabral. Minutos después, el propio Mitre derribó a Alejo Vechiarello en el área y el árbitro sancionó penal. A su vez, el arquero tuvo que irse expulsado y Mariano Romero entró para defender los tres palos. Finalmente, Gustavo Salgado convirtió el único tanto y selló la victoria para el local.
Ahora, Argentino de Rosario tiene una seguidilla complicada. Primero visitará el jueves a Central Ballester por la decimoséptima fecha que fue postergada y después viajará a General Rodríguez donde lo espera nada más y nada menos que el puntero del campeonato, Leandro N. Alem. Mientras tanto, el Naranja recibirá en su casa a Victoriano Arenas.