La Selección Argentina regresó al campo de juego después del retiro del equipo por parte de Lionel Messi por la brutal represión de la policía de Río de Janeiro a los aficionados albicelestes.
Los jugadores argentinos salieron nuevamente al campo tras casi quince minutos dentro del vestuario pensando en las acciones del plantel para continuar el juego. Los incidentes se calmaron en el escenario brasileño y los futbolistas volvieron al césped para comenzar la actividad futbolística.
El partido se calentó y se demoró media hora del inicio indicado por la CONMEBOL. La salida del equipo de Lionel Scaloni generó también encontranazos con Rodrygo, el delantero de Brasil y el Real Madrid.