La Selección Argentina desató la locura con un histórico triunfo ante Brasil en el Maracaná con gol de Nicolás Otamendi y la resistencia del Dibu Martínez, y le sacó el invicto a su clásico rival por las Eliminatorias Sudamericanas, competencia en la que nunca había perdido desde su inicio. En un partido caliente y sin brillo, la Albiceleste se recuperó del golpe sufrido frente a Uruguay en Buenos Aires y logra nuevamente el liderazgo del camino rumbo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
Primer tiempo caliente
El primer tiempo fue una demostración de la previa con los incidentes en las tribunas. Patadas, amarillas, un desarrollo cortado y pocas emociones. Un verdadero duelo sudamericano con un denominador común: peleas y discusiones. El equipo de Lionel Scaloni no pudo hacer su juego ante los constantes cortes, en su mayoría, contra Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso y ni tampoco logró patear al arco en una etapa inicial sin rupturas y con poco show futbolístico.
La Canarinha mostró algo más en ataque con los intento de tiro libre de Raphinha y otro disparo de Gabriel Martinelli, evitado entre el Dibu Martínez y Nahuel Molina al córner. Brasil se dedicó a la realización de faltas para cortar la táctica y estrategia de la Albiceleste. Ese juego le salió a la perfección y hasta rodeando a Lionel Messi, que no encontró los huecos para su magia.
El complemento con el gol de Nico Otamendi
El elenco de Fernando Diniz salió con una actitud más ofensiva todavía en el complemento y manejó la pelota en el inicio azotando al conjunto argentino en su propio campo. Raphinha hizo trabajar al Dibu en la primera de peligro del segundo tiempo con una aparición solitaria por la derecha que provocó el achique exitoso del arquero albiceleste y el arquero del Aston Villa volvió a lucirse en otra oportunidad de Gabriel Martinelli con una atajada abajo tras el mano a mano del delantero del Arsenal.
En el momento de mayor control brasileño, Argentina rompió el partido con una pelota parada made in Giovani Lo Celso: centro perfecto y cabezazo inolvidable de Nicolás Otamendi al ángulo, imposible para Alisson. El defensor asaltó el Maracaná y el dominio se cayó totalmente por parte del equipo local, que sintió el golpe.

Lionel Scaloni no tardó en hacer los cambios para renovar aire en el equipo y mandó a la cancha a Nicolás Tagliafico, Leandro Paredes, Nicolás González, Ángel Di María (por Lionel Messi) y Lautaro Martínez. El juego volvió a las rispideces con amenazas esporádicas del elenco de Fernando Diniz, que se quedó con diez hombres por la agresión de Joelinton a Rodrigo De Paul.
Brasil perdió la paciencia y las ideas con el correr de los minutos y la Selección Argentina fue encontrando la tranquilidad para mantener la ventaja de Nicolás Otamendi.