El anfitrión arrancó perdiendo ante el último campeón juvenil de Asia, sin embargo encontró respuestas en una primera mitad que concentró las emociones más fuertes. Argentina consiguió un gran resultado mientras busca su mejor funcionamiento.
A estadio lleno y en Santiago del Estero hizo su presentación el equipo de Javier Mascherano en la Copa Mundial Sub-20. Argentina debutaba en el Grupo A ante Uzbekistán, quien el pasado marzo se había consagrado campeón de la Copa Asia Sub-19.
Y el combinado uzbeko encontró la apertura en 23 minutos, tras un mal intento de cierre de Giay que habilitó el ataque por carril izquierdo, allí donde Makhmudjon Makhamadjonov pisó el área y sacó el potente zurdazo que infló la red con cierta complicidad del arquero Gomes Gerth.
Pero Argentina absorbió el golpe y logró empatarlo rápidamente, apenas tres minutos después. El capitán Agustín Giay tuvo revancha metiendo el centro a cabeza de Alejo Véliz, quien con potente testazo encontró la también floja respuesta de Boymurodov.
Empataba Argentina en un tramo a puro vértigo, donde Kholdorkhonov tuvo el segundo de Uzbekistán y Brian Aguirre el de Argentina, con zurdazo desviado.
A cuatro minutos del descanso la Albiceleste encontró la remontada con un buen toque de Valentín Barco para Valentín Carboni; el volante de Inter atacó el espacio para recibir en el área y rematar de zurda, con mucha potencia, sobre Boymurodov.
Ya en el complemento el partido fue más volviéndose más lento y anunciado, con Argentina trabajando duro para desactivar los circuitos uzbekos, pero más bien pensando en el campo propio.
En este contexto Uzbekistán se acercó con el remate de Abdurahmatov que fue cerrado con lo justo. Argentina atacó poco, Mascherano hizo los cambios para reforzar el mediocampo y Brian Aguirre pudo liquidarlo con un intento que resultó apenas afuera.
Ganó Argentina y sumó tres puntos importantes ante un rival difícil. Con mucho por mejorar, los pibes albicelestes ya tienen tres puntos en el bolsillo.