Los adjetivos no se acabarán jamás para describir a Lionel Messi. El Diez volvió a tener una de sus brillantes noches y regaló tres goles para el recuerdo en el triunfo de la Selección Argentina por 3 a 0 ante Bolivia en el estadio Monumental. La Albiceleste dominó de principio a fin y festejó por duplicado en el regreso del público a los escenarios: logró otro triunfo para acercarse al Mundial de Qatar 2022 y celebró la obtención de la Copa América con una fiesta inolvidable en Nuñez.
El equipo de Lionel Scaloni plantó bandera desde el inicio y jugó la mayoría de los minutos en campo ajeno. Controló la pelota ante un replegado rival y demostró la actitud de una formación comprometida y sacrificada. La búsqueda fue intensa y por todos los sectores. Intentó por las bandas con un cabezazo desviado de Lautaro Martínez y por el centro por un remate por encima del travesaño de Lionel Messi. Hubo una presión asfixiante e insoportable en el conjunto vestido de celeste y blanco, y como siempre, «Leo» rompió el molde y movió el cero con una genialidad: caño a Lusi Haquin y definición de frente al arco y junto a un palo. ¡GOLAZO!
Con la diferencia, la tranquilidad creció en el elenco argentino pero la exploración en terreno contrincante no se detuvo. El andarivel derecho fue el preferido del seleccionado rioplatense con dos alternativas de ataque como Ángel Di María y Nahuel Molina. Por esa misma banda se generaron dos intentos más: a Lautaro Martínez le anularon un gol de cabeza en correcta posición adelantada y casi llega el segundo en consecuencia de un buen centro de Nahuel Molina. El tiempo y la superioridad le dio una ocasión peligrosa más en el final con una tremenda corrida de Messi por izquierda, un pase atrás y al medio que Lautaro no acertó a la red y perdió increíblemente. Antes del final, un error defensivo se convirtió en un dolor de cabeza que pudo terminar en el empate de Henry Vaca. Buen primer tiempo de los hombres comandados por el entrenador rosarino.
La intensidad bajó en el complemento pero aún así el dominio cesó. Scaloni probó una sola variante y mandó a Javier Correa por Alejandro Gómez. Llegaron dos posibilidades de Rodrigo De Paul desde afuera del área y una de Joaquín Correa sin ángulo. Pero al capitán siguió con su andar luminoso y volvió a deleitar al público en su regreso triunfal a las canchas: combinación con Lautaro Martínez en el área, rebote a favor del diez y un tiro al primer palo sin resistencia. ¡Otro más de «Leo»!
Los cambios se dieron con más frecuencia y el rosarino sacó a De Paul, Di María y Lautaro Martínez que se llevaron la ovación de los hinchas argentinos. Ángel Correa, Exequiel Palacios y Nicolás González tuvieron minutos para demostrar sus condiciones y complicaron a un fondo boliviano que se encargó de cerrarse aún más para no recibir más goles. El ahogo albiceleste duró hasta el final del juego y Lionel Messi tenía guardado un tanto más en una noche deslumbrante: bombazo lejano de Leandro Paredes y resolución rápida de la figura de la cancha para su «hat trick». Una goleada con sabor a fiesta.
Fue una noche para la memoria de la Selección Argentina. La goleada por 3 a 0 ante Bolivia, los tres goles de Lionel Messi para seguir agrandando su nombre y un invicto que crece sin parar. ¡22 partidos sin perder para este plantel de Lionel Scaloni que no tiene techo!