Exactamente dos años atrás, Argentina era humillada por Croacia en Nizhny Novgorod en el marco de la segunda jornada de Rusia 2018. Un error de Wilfredo Caballero, el baile al ritmo de Luka Modric y el principio del fin para Jorge Sampaoli, eventos de una noche fatídica.
Un 21 de junio pero de 2018, Argentina enfrentaba a Croacia en la pequeña ciudad de Nizhny Novgorod de Rusia, en el marco de la segunda fecha de la Copa del Mundo. Tras empatar ante Islandia de manera sorpresiva, la Albiceleste debía sumar ante el otro conjunto europeo del grupo, que venía de derrotar a Nigeria con comodidad.
Si bien el ambiente entre el cuerpo técnico y el plantel, así como también dentro del mismo cuerpo técnico no era el mejor, los mayores problemas llegarían luego de estos 90 minutos. Pero, manteniendo un orden cronológico, comenzaremos a detallar lo que fue esa noche de junio de 2018.
Para este encuentro, los 11 que eligió Jorge Sampaoli para ir desde el comienzo fueron: Wilfredo Caballero; Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Eduardo Salvio, Enzo Pérez, Javier Mascherano, Marcos Acuña; Lionel Messi, Maximiliano Meza; Sergio Agüero. Argentina cambiaba su formación, pasando a utilizar un 3-4-2-1 y teniendo los ingresos de Mercado, Pérez y Acuña en el primer equipo.
La primera mitad resultaría pareja. Ambos se repartieron dominio y tenencia buscando imponer sus condiciones. La primera de peligro fue para los croatas en un tiro cruzado de Ivan Perisic que salvaría Caballero con un manotazo. Luego llegaría una para Argentina en un centro de Acuña que, desvío mediante, golpearía el travesaño. Pérez lo tuvo con una definición defectuosa así como también Mandzukic en los contrarios. Los primeros 45 minutos se iban con un chato 0-0 en el marcador.
Ya en la complementaria, la tormenta perfecta para la Albiceleste se había formado: habían transcurrido ocho minutos de juego cuando Caballero buscó salir jugando con Mercado, intentando un pase por encima de Ante Rebic defectuoso, permitiéndole al número 18 rematar ante un arco descuidado y festejar el 0-1. Segundo error para el portero en este Mundial, concluyendo ambos en goles rivales.
El tanto de los europeos golpeó fuerte en la moral de los argentinos. Ni los cambios ofensivos de Cristian Pavón y Paulo Dybala por Salvio y Pérez le daría mayor volumen de juego a los de Sampaoli. Por el contrario, Croacia parecía haberse quitado un peso de encima con el tanto inaugural y se permitía desplegar su mejor fútbol.
Así, llegaría el segundo tanto para el conjunto de Zlatko Dalic para sentenciar la historia de manera prematura. Luka Modric controló en 3/4 de cancha y, sin respuesta de los rivales, sacó un latigazo con su pierna diestra que establecía el 0-2. Una joya del volante ofensivo del Real Madrid que le ponía el peor panorama posible a los rivales.
El encuentro tendría tiempo para un tercer golpe, llegando a los 45 minutos por obra de Ivan Rakitic quien, tras un primer remate contenido por Caballero, recibiría nuevamente de un compañero para empujarla a la red con el arco a su merced ante la pasividad de la defensa contraria y sentenciar el 0-3.
No hubo tiempo para más. Fue paliza para Croacia para terminar de estallar la interna dentro del vestuario argentino. Luego llegarían los planteos de Messi y Mascherano al DT para modificar la forma de juego, el cambio de arquero con el ingreso de Franco Armani, el triunfo milagroso a Nigeria y la obvia y justa eliminación ante Francia. El principio del fin para el ciclo Sampaoli que pasó con más pena que gloria por el banco de suplentes nacional.