La Albiceleste ya había viajado con los jugadores locales para el viejo continente pero faltaba que el resto del grupo se sumase bajo las órdenes de Carlos Salvador Bilardo. Casi con todos los que fueron parte de Italia 90, el combinado del «Doctor» se midió ante El Wunderteam en Viena y empataron 1 a 1 a poco más de un mes para el debut mundialista de ambos.
Austria era una gran medida para Argentina pues había superado la instancia clasificatoria quedando en segundo lugar por debajo de la Unión Soviética. Un entrenador que tenía todo fríamente calculado también evaluaba a su plantel topándose contra un rival que venía de perder y empatar con la URSS, la gran jaqueca previa del ex jugador de San Lorenzo, Estudiantes de La Plata y Deportivo Español.
Un marco espectacular en Viena le dio la bienvenida, entre otros, a Diego Maradona que acababa de ganar el Scudetto con el Nápoli. Por cosas del destino, ambos seleccionados se enfrentaban recién por segunda vez y el historial favorecía a la Albiceleste quienes en ese mismo estadio habían goleado al Wunderteam por 5 a 1 en 1980 con un hat-trick de «Pelusa».
La tarde no empezó de la mejor manera para Argentina. A los 3 minutos, Manfred Zsak le hizo honor a su apellido y se sacó de encima la pelota con un bombazo que se desvió en una marea de rivales, descolocó a Nery Pumpido y desató la locura para los dirigidos por Josef Hickersberger. Austria se imponía e invitaba al «Doctor» Bilardo a una interconsulta psicológica. Una vez más, el DT, no encontraba el equipo aunque, por esas cábalas del destino, sentía un tufillo parecido a 1986.
La Albiceleste, que por ese entonces todavía tenía en su banco de suplentes a Jorge Valdano, logró emparejar las acciones pasada la media hora con un recuerdo parecido al de la final de México frente a Alemania. Maradona encontró el hueco sacándose la marca de encima y descargó para el pique de Jorge Luis Burruchaga que definió ante la salida de Klaus Lindenberger.
Austria, que se alistaba para una nueva Copa del Mundo, valoraba el 1 a 1 frente a los últimos campeones de dicho certamen. Entre sus filas sólo Toni Polster jugaba fuera del país tras incursionar en el Torino y luego recalar en el Sevilla. Argentina, con varios profesionales esparcidos por el globo terráqueo, comenzaba su puesta a punto con un empate que claramente no dejaba conforme a Bilardo.
AUSTRIA (1) – Lindenberger, Schoettel, Russ, Pecl, Streiter, Artner, Zsak, Linzmaier, Hörtnagl, Rodax y Polster. DT: Josef Hickersberger.
ARGENTINA (1) – Pumpido, Ruggeri, Simón, Lorenzo, Serrizuela, Sensini, Batista, Burruchaga, Basualdo, Maradona y Balbo. DT: Carlos Salvador Bilardo.