La noche de Córdoba tuvo un resultado positivo ante la buena presentación de la Selección Argentina y el público se acercó en cantidas al Mario Alberto Kempes después de los fola expectativa en la venta de entradas. El hincha cordobés se entusiasmó por la presentancia de sus coterráneos y hasta ovacionaron a cada uno: Paulo Dybala, Renzo Saravia y Franco Vázquez.
Sin embargo, el calor característico que suele mostrar los argentinos no se vio en su mayor expresión. Poco aliento y escasas canciones (las clásicas). «Vamos, vamos, Argentina, vamos, vamos a ganar, que esta barra quilombera…» y «Soooy argentino, es un sentimiento, no puedo parar» fueron los dos hits que se entonaron tímidamente en el escenario de la capital de la Provincia. Hubo más bullicio que otra cosa pero se notó la presencia de la familia, algo positivo para que el seleccionado vuelva a cautivar a su gente.
Dybala y Vázquez se ganaron sus propios coros con las repeticiones al ritmo del «Paulo, Paulo» y «Mudo, Mudo». Los futbolistas cordobeses no pasaron desapercibidos y fueron los más aplaudidos a la hora de la presentación de la formación por parte de la voz del estadio. Además, la Joya tuvo sus banderas en homenaje por parte de fanáticos de Instituto, el club dónde debutó profesionalmente: «Gracias Paulo» y «Vine por la Gloria»
Pocos mexicanos llegaron al Kempes pero, por momentos, se hicieron escuchar al canto de «México, México, ra ra ra» y la reiteración del mismo nombre del país. Disfraces, banderas y sombreros. Lo típico en los hinchas del Tri.
El entretiempo fue a pura música con la presencia del cantante cuartetero Ulises Bueno que cautivó al público y cantó varios temas de su repertorio. El artista es amigo íntimo de Claudio Tapia a quien le dio un fuerte abrazo antes, durante y después de su momento en el escenario improvisado.
Fue otra noche de Selección. No hubo estadio lleno aunque el escenario se colmó -casi- a un ochenta por cierto. Poco a poco, la Albiceleste cautivará más corazones para los próximos sueños.


