Lionel Messi volvió a lucir la camiseta de Argentina ante Uruguay y le regaló al público de Mendoza un partido con luces encendidas como su cabello dorado. El crack le dio el gol del triunfo al debut de Bauza como entrenador albiceleste y hasta obsequió lujos y un caño tremendo a Corujo. El equipo jugó bien, manejó el duelo de principio a fin y entregó el plus de esfuerzo que le gusta a los hinchas.
El rendimiento de todos los participantes en el duelo del Malvinas Argentinas fue parejo y permitió desactivar a la Celeste, que defendió más de lo que atacó y resultó un equipo inofensivo. Messi se convirtió en la bandera del ataque con algunos toques de Dybala (estrelló un remate en el palo pero al final del primer tiempo recibió la roja por doble amarilla) y la potencia de Pratto que realizó el trabajo sucio de aguantar a los centrales rivales (Godin y Gimenez). Como siempre Mascherano se ganó la ovación del público por la entrega y la presión constante. La defensa no pasó sobresaltos salvo algunas pifias que ni Suárez ni Cavani supieron aprovechar. Messi hizo su capítulo aparte con un tanto para el recuerdo. El día del «regreso» acomodó al balón de taquito y definió a la red de Muslera con ayuda en un rebote en un rival. Festejo y delirio por el regreso del ídolo.
La expulsión de Dybala a los cuarenta y cinco del PT no modificó la fórmula en el complemento. La albiceleste continuó con el dominio del juego sin tanta intensidad en ofensiva pero con la misma insistencia en la presión alta con Masche y el diez argentino. La más clara fue un tiro libre de Messi que Muslera sacó al córner. El charrúa se adelantó unos metros pero sólo inquietó con disparos desde afuera del área de Suárez y Ramírez. Como todo clásico sudamericano las patadas abundaron y más sobre la pulga que hasta inventó un túnel hermoso a Corujo.
La punta de las Eliminatorias Sudamericanas nos sonríe. Argentina es líder en la clasificación a Rusia 2018 y mostró una buena cara ante el siempre difícil Uruguay. Hay cosas para corregir y para maquillar pero la vuelta de Lionel Messi soluciona todo. Su presencia le dio el gol de la victoria, algunos firuletes y la locura de los fanáticos que esperaban por verlo. Ya pasó el drama, volvió el diez a la Selección.