Argentina no desbloqueó el planteo defensivo de Perú y no pasó del empate en una Bombonera llena de aliento para la Selección. El resultado lo deja fuera hasta del repechaje y lo obliga a ganar ante Ecuador en Quito. Los hombres de Jorge Sampaoli crearon alrededor de diez situaciones claras pero las fallas en la definición y el arquero inca Pedro Gallese desactivaron los intentos. Encima los dirigidos por Ricardo Gareca casi lo ganan al final con un tiro libre de Paolo Guerrero.
No le sale a una a la Albiceleste. Y miren que lo intentó. Lionel Messi fue la bandera del equipo y de él salieron las oportunidades más serias: disparo desde afuera del área al lado del palo, jugada preparada desde un córner y un rebote que desvío el peligro y centro a la cabeza de Darío Benedetto que, esta vez, no estuvo con el arco entre ceja y ceja. El dominio perteneció a los nuestros y el aguante fue del Blanquirrojo que generó sólo una ocasión de Paolo Guerrero en un buscapié en el área chica en el primer tiempo. El problema sigue siendo el mismo: combinar la creación con efectividad. El trabajo de Marcos Acuña se destacó sobre el resto (sacando a Leo) por su empuje e intenciones por la izquierda y más cuando se juntó con un Papu Gómez (de mayor a menor).
No quería entrar y menos en el arranque del primer tiempo. Messi al palo, Benedetto y Gómez al pecho del arquero, Biglia con un remate desde afuera y Rigoni con otra chance. El desorden creció con la necesidad pero la búsqueda no cesó. La visita se defendió, se abroqueló con muchos hombres y no le brindó muchos espacios a su rival. El 1 peruano Gallese fue figura por sus atajadas y su seguridad bajo los tres palos. Sampaoli penó por lesiones y perdió dos cambios: Rigoni por Di María y Enzo Pérez por Gago, que entró y en poco tiempo se lesionó. Y aún se sufrió porque Paolo Guerrero hizo temblar al estadio con un tiro libre que sacó Romero a la esquina.
La increíble victoria de Paraguay ante Colombia le regaló una vida a la Argentina que depende de sí mismo para meterse -al menos- en zona de repechaje y con posibilidades de clasificar directo con un empate o derrota de Chile en Brasil. Pero eso sí: la obligación de los muchachos de Sampaoli será ganar sí o sí en Quito. Cinco días, ese es el tiempo fuera de Rusia 2018 de un sufrido seleccionado que está peleado con el arco rival.