Con goles de Diego Carlos y Lucas Ocampos, el elenco dirigido por Lopetegui derrotó al Osasuna y sumó tres unidades importantes para seguir prendidos en la lucha por el campeonato.
Sevilla sigue demostrando que es una maquina bien aceitada, y los resultados acompañan a un elenco blanquirrojo que comienza a sacar chapa de candidato. El encuentro contó con mucha fricción, pero con el apoyo de su gente, el Sevilla destrabó las acciones golpeando en momentos estratégicos y se quedó con un triunfo más que valioso.
El partido inició con un Osasuna muy activo, que buscó aprovechar sus oportunidades de pelota parada pero se encontró con la figura de Bono en el arco, quien estuvo muy seguro en todo momento y respondió siempre con autoridad. El Sevilla, por su parte, también intentó aprovechar con algunos centros cedidos desde la derecha, pero la suerte no acompañó a un elenco local que fue de menor a mayor en el trámite de la primera mitad.

Con el paso de los minutos, el Sevilla comenzó a acomodarse en terreno rival y pasó a complicar cada vez más al Osasuna por la vía aérea. Sobre los 40´ de juego, los dirigidos por Lopetegui finalmente conseguirían la ansiada ventaja a partir de un cabezazo de Diego Carlos. La jugada de la ventaja nació en un tiro de esquina desde la derecha del que se hizo cargo Rakitic, y en el que encontró al zaguero brasileño en libertad e ingresando por el punto penal. Diego Carlos martilló de cabeza, para así dejar sin chances al arquero visitante y poner al Sevilla en ventaja.
Esta acción resultaría en un duro golpe para el Osasuna, que no podría reponerse en lo que restaba del primer tiempo. De esta manera, los primeros 45´ finalizaban con un resultado justo que favorecía al Sevilla, aunque ambos entrenadores se retiraban hacia la zona de vestuarios con varias dudas por el juego que los equipos habían presentado.
Para el complemento, el elenco conducido por Jagoba Arrasate buscó manejar la pelota y dejar correr los minutos en búsqueda de volver a meterse en partido, pero un error en el fondo dejaría sin efecto estas intenciones. Sobre los 15´ del segundo tiempo, el defensor Jesús Areso y el arquero Juan Pérez protagonizaron un curioso episodio en el que no supieron entenderse en la salida, y a partir del cual dejaron a Lucas Ocampos en soledad y frente a un arco desprotegido. El oriundo de Quilmes tan solo tuvo que acomodarse y empujar la pelota al gol, para así estirar la ventaja del conjunto local.

Después de este tanto, el Sevilla supo cerrar el encuentro y manejó las acciones hasta el final del juego. Esta victoria resulta muy significante para el elenco blanquirrojo, que de esta manera llegó a 24 unidades y alcanzó la línea del Real Madrid, quedando tan solo un punto por debajo de una Real Sociedad que cuenta con un partido más que sus perseguidores. Por otro lado, el Osasuna cortó una buena racha que lo encontraba en zona de clasificación a copas, y quedó con 19 unidades, a 6 puntos del líder.