AMÉRICA DE CALI (COLOMBIA) 0 – GREMIO (BRASIL) 2: ‘CALI’BRANDO LA MIRA

Gremio comenzó con el pie derecho en la Copa Libertadores 2020 al imponerse en Colombia al América de Cali por dos tantos contra cero. Los gritos de Victor Ferraz y Matheus Henrique le valieron los 3 puntos al conjunto de Renato Gaúcho.

Gremio saltaba al campo del Estadio Pascual Guerrero con la intención de comenzar con el pie derecho su camino en la Copa Libertadores 2020. Su rival de turno sería el América de Cali, regresando al certamen tras muchos años de ausencia y queriendo regalarle un triunfo a su gente.

En los primeros minutos, el dueño de casa salió con actitud arrolladora con la intención de sorprender y dar el golpe. La primera chance clara fue un remate de larga distancia a cargo de Carlos José Sierra que pasaría apenas a centímetros del arco custodiado por Vanderlei Farias da Silva.

Pero Gremio demostraría toda su jerarquía al convertir en su primer ataque: tras un tiro libre defectuoso, el balón cayó en los pies de Victor Ferraz, quien controló en soledad y definió para inflar la red, estableciendo el 0-1 para los brasileños.

Con el resultado a su favor, los Tricolores manejaron el tiempo y ritmo de juego. América seguía proponiendo y tendría ocasiones de claridad para conseguir la paridad como un disparo de Matías Pisano que rebotaría en el palo y un cabezazo de Sierra que hizo lucir a Vanderlei.

Ya en la complementaria, en los primeros minutos, el elenco de Renato Gaúcho volvería a pegar para encaminar el juego a su favor: sobre los 5 minutos, Matheus Henrique sacó un latigazo colocado para poner el esférico lejos de la estirada de Eder Chaux y estableciendo el 0-2.

Los dos gritos de diferencia parecieron sentenciar la historia. Si bien los de Cali siguieron atacando, ya no tendrían la claridad ni el ímpetu necesario para arrinconar a sus contrarios. Gremio dejó pasar el tiempo para quedarse con sus primeros 3 puntos en esta edición de la Copa Libertadores.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.