El Merengue consiguió un triunfo valiosísimo en Palpalá frente al Azul por 2 a 1. En el cotejo de ida, disputado en el Emilio Fabrizzi, los dirigidos por Horacio Zingariello sacaron una buena ventaja que terminó opacándose por dos expulsiones claves para los restantes 90 minutos en la provincia de San Juan.
Durante la etapa inicial fueron los hombres de Mauricio del Cero quienes tomaron la iniciativa en tierras jujeñas pero no lograron vulnerar la valla defendida por el ex Deportivo Merlo, Fernando Tantoni. La diferencia entre ambos conjuntos, dentro de lo que fue la Reválida, parecía plasmarse en la verde gramilla en favor de la visita que presionaba y buscaba llevar tranquilidad para su casa. No obstante Altos Hornos Zapla reaccionó en la complementaria y en una ráfaga dejó, prácticamente, a Unión de Villa Krause con las manos vacías.
A los 20 minutos del segundo tiempo, Federico Guaymas sancionó un penal en favor de la Trituradora del Norte. Maximiliano Herrera, desde los doce pasos, no falló frente a Alejandro Dianda y puso el 1 a 0 para el local. Sin embargo, cuando iban 26, Diego Coria estiró la ventaja para los de Zingariello que pasaron de la pesadilla al sueño de seguir en carrera por un lugar en el Nacional B.
Con el 2 a 0 favorable al Merengue todo parecía encaminarse a una noche soñada por los jujeños hasta que en siete minutos volvieron a complicarse la vida. Hugo Villanueva se fue expulsado a los 39, Martín Arce descontó algunos segundos más tarde, y por último, el experimentado Hernán Lillo vio una nueva tarjeta roja cuando ya se jugaba el tiempo de descuento en Palpalá.
Unión de Villa Krause sufrió con la derrota pero dejó abierta la esperanza de saber que en San Juan puede aprovechar que la diferencia es mínima y, que su rival, no tendrá dos piezas claves. Altos Hornos Zapla, en verdad hizo los dos goles pero luego los deshizo con un final que quedó abierto a pesar del 2 a 1 en el Fabrizzi.