ALTOS HORNOS ZAPLA 1 – GIMNASIA Y TIRO 0: EL «CHE» Y LA PANADERÍA RIERA

El Merengue cantó victoria en la noche de Palpalá con un agónico gol de Luis Guevara para soñar con la clasificación al cuadro principal de la Copa Argentina. Los jujeños jugaron todo un tiempo con un hombre de más por la expulsión de Ezequiel Riera pero recién en tiempo de descuento lograron el 1 a 0 sobre los salteños que les dio una cuota de oxígeno para apostar a cuidar el resultado el fin de semana entrante en condición de visitante.

El fútbol es, posiblemente, el deporte más hermoso de todos. Educar aprovechando ciertas historias potencia no sólo a una disciplina que, por marketing y pasión, llega a todo el mundo. El triunfo de Altos Hornos Zapla ante Gimnasia y Tiro de Salta tuvo como protagonistas a dos apellidos que también fueron parte de una riquísima historia del siglo pasado.

Guevara fue el autor del gol en la noche de Palpalá pero también un revolucionario que, como argentino de ley, amaba al fútbol. Riera, otro de los actores de la noche, se fue a las duchas antes del entretiempo por la expulsión que le propinó el colegiado Luis Lobo Medina. No obstante, dicho apellido jamás dejó de ser emblemático en la provincia salteña pues le pertenecía a un famoso panadero que, por esas cosas de la vida, conoció al Ché.

Más allá de las casualidades, un Guevera y un Riera (Juan) formaron parte de otra linda historia en la noche norteña. En el primer viaje latinoamericano del rosarino, hecho en moto junto a su amigo Alberto Granado, tuvo una de sus primeras paradas obligatorias en Salta. Allí no sólo comió las exquisiteces del panadero nacido en España sino que también compartió un buen rato para descansar. El capítulo se cerró con el revolucionario regalándole la boina a su nuevo amigo para luego continuar su periplo hacia Bolivia.

El destino quiso que estos dos apellidos vuelvan a cobrar protagonismo otra noche pero en Jujuy. La sofocante jornada de Palpalá comenzó con un Merengue, paradojas de la panadería, presionando en todas sus líneas y tratando de imponer su localía en el Emilio Fabrizzi.

Altos Hornos Zapla, en el afán de querer llevarse puesto a su rival, sufrió en al arranque con una oportunidad que Joaquín Mateo no pudo definir ante Juan Torralba. Sin embargo eso fue lo que propuso Gimnasia y Tiro que luego tuvo que aguantar los embates de Luis Estopiñán, Nicolás Guzmán, y Daniel Catálfamo. Pero lo peor que le pasó a los de Daniel Ramasco fue quedarse con un hombre de menos a los 42 del primer tiempo tras una fortísima entrada de Riera que ameritó a la roja directa.

Durante la complementaria, la Trituradora del Norte buscó sacar provecho de su hombre de más. Julián Navalón, el ex Instituto, le sacó astillas al palo diestro de Facundo Abraham. Luego, el mismo jugador, probó con un tiro libre que se estrelló en el poste opuesto de la retaguardia visitante. El parante del Albo volvió a negarle el festejo al Merengue tras una oportunidad de Luis Casarino. La noche era dominada por los dirigidos por Roberto Saucedo que recién encontraron su premio en el epílogo. Se jugaba el cuarto minuto de adición cuando «Lucho» Guevara sacó un remate que dio en el caño y terminó inflando las redes del Fabrizzi para permitir el delirio del público local.

Por todo lo que intentó Altos Hornos Zapla, el 1 a 0 pareció poco pero le bastó para terminar el partido de ida arriba de un durísimo rival como lo es Gimnasia y Tiro. El domingo, en la tardenoche salteña, los de Saucedo buscarán mantener la diferencia para quedar dentro de los 32avos de final de la Copa Argentina. Y tal vez, la provincia donde se encontraron el «Ché» y Riera, pueda contarle otra linda historia al fútbol.

Acerca de Marcelo Patroncini 24425 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.