Por: Marcelo Faró | @marce_faro
Pedro Barral conversó con Básquet Vermoth sobre el nuevo paso que da para su carrera profesional y para su vida, jugar en el básquet francés, algo inesperado para propios y extraños en tiempos de pandemia y de incertidumbre hacia el futuro.
Mientras la Liga Nacional espera definiciones ministeriales con relación a la continuidad de competencia, era poco lo que se imaginaba que el mercado de pases pudiera generar. Por eso, la noticia de la transferencia de Pepo Barral al básquet francés sacudió bastante esa monotonía. El base y capitán de Obras Basket deja la institución con 25 años, luego de una década en el Tachero y tras una gran temporada en la que alcanzó los récords de ser el jugador con más partidos en la historia del club, con 349, y el máximo asistidor, con 1168 pases.
Conversamos con él a pocos días de conocerse la noticia de que jugará la temporada 2020-2021 en el ALM Évreaux Basket de la Pro B, la segunda categoría del básquet galo.
Vermouth Deportivo: -¿Cómo se definió esta posibilidad de llegar a jugar en Europa?
Pedro Barral: –La oferta me llego hace diez o doce días, aproximadamente. Ni bien me comentaron del interés que tenía el club ALM, me puse contento. Lo pensé y charlé con mi agente y llevamos adelante la negociación junto con la ayuda también de Fabián Borro, que me apoyo en todo momento en esta decisión.
V.D.: -¿Cuándo comienza la temporada de la Pro B?
P.B.: –El calendario es como el de acá. Arranca en septiembre y dura diez meses. La pretemporada iniciaría en agosto, así que para esa fecha debería estar allá.
V.D.: -¿Ya charlaste con la gente del club francés?
P.B.: –Tuve la posibilidad de hablar con dirigentes. Todos fueron muy amables y me comentaron lo que me puedo llegar a encontrar, tanto en lo deportivo como en lo extra deportivo. Es un club muy organizado, al igual que la liga Pro B. También hablé con el entrenador y me comentó su idea de juego. Mientras tanto, desde acá estoy poniéndome al tanto de los distintos equipos que hay en la liga, mirando partidos y demás cosas para llegar bien preparado.
V.D.: -¿Ya sabés qué tipo de ciudad es Évreaux?
P.B.: –Estoy averiguando, tratando de informarme en varios aspectos, para estar lo mejor preparado posible. En cuanto a la ciudad, por lo que pude ver y por comentarios que me llegan, parece ser muy linda. Busqué en Google, me informé un poco de la ubicación, su historia, vi fotos. Además, está muy cerca de Paris (97 km.), así que trataré de disfrutar Francia de la mejor manera.
V.D.: -¿Crees que esta posibilidad te llega en un gran momento?
P.B.: –Si, pienso que se da en un momento excelente de mi carrera. Más allá de lo deportivo, creo que también se me da en una gran etapa en lo personal. Entiendo que va a ser una experiencia que, sin dudas, va a sumar en todos los aspectos. Tengo nuevos desafíos y nuevas ilusiones que me van a permitir ir creciendo como profesional, pero también como persona.
V.D.: -¿Esta puerta que se abre en Europa te permite proyectar una carrera que crezca allí?
P.B.: –Tengo muchas expectativas, obviamente. Voy muy ilusionado y con muchos deseos. Pero también creo qué hay que ir de a poco. Primero debo adaptarme al equipo, a la ciudad y tratar de rendir lo mejor posible. Voy a poner todas mis energías en corregir errores, progresar en mi juego y dar lo mejor posible en ALM. Ojalá mi estilo funcione en la liga, para ir evolucionando como jugador; pero, principalmente, para que al equipo le vaya bien. Obviamente, voy a Europa en búsqueda de un crecimiento profesional, de superar objetivos y de tener una evolución en mi juego. Voy a tratar de encontrar al mejor jugador de básquet que puedo llegar a ser, entendiendo que eso va a ir de la mano de una experiencia increíble en lo personal.
V.D.: -Se da en un año en el que tuviste la chance de jugar con la selección, ¿Cómo fue esa experiencia?
P.B.: –Fue un sueño. Lo tomé como un premio y lo disfrute un montón. Me parece que aproveché completamente la oportunidad que me dieron. Más allá del rendimiento o del resultado, que también eran muy importantes, pasaba por mirar, estar atento, escuchar cada detalle, absorber todas las experiencias del cuerpo técnico y los jugadores con los que compartí la convocatoria, para poder trasladarlo el día a día en mi juego.
V.D.: -¿Qué sentís en la despedida, luego de una década en Obras?
P.B.: –Tengo emociones completamente encontradas. Este cambio implica un crecimiento, pero también dejar atrás algo tan importante en mi vida, como es Obras. Es cierto que no voy a poder despedirme jugando, pero la realidad es que disfrute mucho el último año. Más allá de los resultados, en el equipo había un clima de trabajo excelente, con un día a día muy lindo, tanto en el cuerpo técnico como con mis compañeros. Solo tengo palabras de agradecimiento para con ellos y para toda la gente que trabaja y trabajó en el club. Son una parte muy importante de mi historia.