ALL BOYS: SE CUMPLE UN AÑO DE LA FINAL DEL REDUCIDO

Exactamente un año atrás, All Boys daba un paso trascendental en su regreso a la Primera Nacional. Con gritos de Gabriel Tellas, Hugo Soria e Ignacio Vázquez, los dirigidos por Pablo Solchaga y Gustavo Bartelt derrotaban por 3-1 a San Telmo en la final de ida del Reducido, la cuál terminarían ganando días después en la Isla Maciel.

Un año atrás, All Boys y San Telmo se reunían en el Islas Malvinas de Floresta para disputar el encuentro de ida del Reducido por el 5° y último ascenso de la divisional, acompañando a Barracas Central, Deportivo Riestra, Estudiantes de Caseros y Atlanta a la Segunda División.

El dueño de casa, el conjunto de Gustavo Bartelt y Pablo Solchaga, llegó a la instancia decisiva tras borrar a Acassuso en semifinales. Lo propio para los de Fabián Lisa, quienes limpiaron a Colegiales. Debido a la ubicación durante la temporada, culminando octavos los de Floresta y sextos los de la Isla Maciel, el desarrollo de la ida tendría a All Boys como local y la vuelta a San Telmo.

En este primer partido, All Boys consiguió una gran ventaja que sabría aprovechar en el duelo revancha. Aprovechándose de la expulsión de Leandro Hertiel a los cinco minutos, el dueño inclinaría la cancha a su favor hasta conseguir el primer grito con Gabriel Tellas, aprovechando un rebote de Marcos Jara y enviando el balón a la red.

En el amanecer de la complementaria, el Blanco salió encendido y lograría sumar dos tantos más. El segundo sería obra de Hugo Soria, recibiendo un centro de Milton Céliz y definiendo a puerta sobre los ocho minutos. Y el tercero llegaría con Ignacio Vázquez y un cabezazo cuando el reloj marcaba 10.

La última alegría de la tarde de Floresta correspondería a la visita con un disparo lejano de Nicolás Igartúa para establecer el 3-1 final. Una semana después, en la Isla Maciel, All Boys sufriría pero terminaría consiguiendo el objetivo de ascenso al caer por 2-1 y quedarse con un global de 4-3.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.