ALL BOYS 2 – NUEVA CHICAGO 0: EL CLÁSICO SE TIÑÓ DE BLANCO Y NEGRO

El superclásico del ascenso tiene nuevo dueño. Tras más de un año, el encuentro más esperado de la categoría se volvió a jugar en el Islas Malvinas, y volvió a quedarse en manos de All Boys. Con un gran planteo, y con mucha autoridad, derrotó por 2 a 0 a Nueva Chicago, con goles de Juan Manuel Vázquez y de Maximiliano Salas, uno en cada tiempo, y sumó un triunfo que sirve, y mucho en cuanto a lo anímico para seguir incrementando el promedio para escaparle a la zona de descenso, e ilusionarse, porque quedaron a solo nueve puntos de la zona de ascenso.

Un gran marco hubo en Floresta, y lo principal es que el partido se desarrolló sin ningún disturbio. Cancha llena, y muchísima gente fue protagonista del recibimiento con los miles y miles de papelitos que cayeron al campo con la salida de los equipos, que llegaban con realidades totalmente distintas. Los de José Romero necesitaban un triunfo para no comprometerse en la tabla de abajo del promedio, y empezar a levantar la cabeza de una vez por todas. Por su parte, lo de Mataderos llegaban como escoltas de Argentinos Juniors, y Sabía que si se llevaba los tres puntos iba a quedar solo cinco unidades.

Pero a diferencia de lo que uno se podía imaginar en la previa, el pitazo inicial de Alejandro Castro mostró a dos equipos que estaban imprecisos, y se prestaban un rato cada uno la pelota. Pero sobre los 19 minutos, el árbitro debió frenar el juego por los cánticos xenófobos, y esto demoró un par de minutos el juego. Pero con la reanudación, el local mejoró un poco y sobre los 27 minutos, Castro iba a ser protagonista nuevamente del Superclásico del Ascenso. Cobró un penal por una falta de Juan Cruz Monteagudo sobre Emilio Porro que fue dudoso, pero también evitable, y le dio la chance inmejorable al Albo de abrir la cuenta. El Mudo Vázquez se hizo cargo y con un remate que se le metió abajo a la derecha de Alejandro Sánchez, estampó el 1 a 0 para festejarlo con alma y vida.

Ya en desventaja, los de Sergio Rondina pisaron un poco el acelerador, y por obligación tuvo que ir en busca de la igualdad. Christian Gómez no pudo encontrar un socio con el cual juntarse para generar juego, y era lo que necesitaba para aproximarse al arco rival con peligro. Recién a los 46 minutos tuvo la primera clara con un cabezazo de un ex Albo, Luciano Nequecaur, que hizo lucir a Nahuel Losada, que con una volada extraordinaria se quedó con la bola de la igualdad antes de ir al descanso.

En el complemento, el ingreso de Maximiliano Brito hacía pensar que se vería un Torito más agresivo, y que le aportó un poco más de movilidad en los últimos metros, aunque poca claridad. Sin embargo, los de Floresta fueron sólidos atrás y hacían correr la pelota de un lado al otro. Pepe Romero mandó a la cancha a Maxi Salas, en lugar de un cansado Mauro Milano, y el correntino la dejó chiquitita. A pura guapeza y potencia se cansó de dejar rivales en el camino, y sobre los 23 minutos tuvo su recompensa. Empezó a recorrer campo por izquierda, llego al borde del área y como nadie le salió, sacó un zurdazo cruzado que se colgó de un ángulo defendido por el Oso Sánchez para festejar con baile el 2 a 0.

Los últimos 25 minutos de esa segunda mitad fue de ida y vuelta. La visita iba sin ideas, buscando como sea reducir la desventaja, y ese como sea eran centros que fueron rechazados una y otra vez al fondo blanquinegro. La respuesta eran con contras que tampoco tenían claridad para liquidar el pleito. La última clara del superclásico estuvo en los pies de Matías Vera, con un remate desde afuera, que hizo lucir otra vez a Losada. Los últimos instantes fueron de pura fiesta. La fiesta de la popular, gritando el «OOOLEEE» cada vez que su equipo movía el balón, y el característico «Hijos nuestros morirán» se hizo dueño de la noche, y así cerró la edición número 97 de este enfrentamiento.

All Boys estiró su paternidad sobre su rival, y obtuvo un triunfo por 2 a 0 que en la previa costaba imaginar, aunque los clásicos fueran partidos en los que como llegan importa poco. Lo certo es que de esta manera, el Albo recupera el terreno perdido en los promedios en los últimos encuentros. Chicago jugó los peores 90 minutos en la era Rondina, y perdió la chance de quedar como único escolta de Argentinos. Pero no tiene tiempo de lamentaciones, porque el miércoles tiene otro encuentro clave en la lucha por el ascenso frente a Ferro.