El conjunto neocelandés hizo su tradicional danza previa, bajo una lluvia constante, a los partidos con Will Jordan a la cabeza junto a los demás jugadores y observando a Los Pumas en un enfrentamiento que será histórico para el conjunto nacional que va en busca de su primera final del Mundo.
El estadio de Saint-Denis, ubicado en la ciudad de París, será el escenario para la gran semifinal entre Nueva Zelanda y Argentina. Como es habitual, tras el ensayo previo, es que los hombres de negro realizaron su danza guerrera desde Ethan de Groot, Codie Taylor, Tyrel Lomax, Samuel Whitelock y Scott Barrett. Luego pasando por los medios Shannon Frizell, el capitán Sam Cane, Ardie Savea. El medio scrum Aaron Smith, Richie Mo’Unga, Jordie Barrett y Rieko Joane. Mark Tele’a junto a Beauden Barrett y Will Jordan que encabezaron el muestreo de los oceánicos.
Momento emotivo en la previa
Bajo una lluvia copiosa y que obligó al paraguas para todo el público asistente es que tras el sorteo previo donde asistieron los capitanes. Sam Cane para los All Blacks como Julián Montoya para Argentina. El vuelo estuvo a cargo del árbitro australiano Angus Gardner. Tras ello fue que comenzó uno de los momentos más esperados de la noche. Ese cruce de tensión y miradas cargadas de furia que se le sumó una previa cargada por parte de los All Blacks.
Tras el himno argentino que sonó primero, con las lágrimas brotando a flor de piel, en varios de sus jugadores como hinchas argentinos que dijeron presente en el Stade de France es que luego vino el himno de Nueva Zelanda con el coro de niños como se vino haciendo costumbre en este Mundial.

Aaron Smith encabezó con una lanza la antigua danza maorí y que se convirtió en todo un suceso por la mística que imprime en propios y rabia en los ajenos. Bajo la atenta mirada de Marcos Kremer como Agustín Creevy.