La federación de fútbol de Túnez recibió un llamado de atención de la FIFA por un episodio confuso de una posible intromisión de la política en el deporte del país, algo que está prohibido por la entidad. Dependiendo de la respuesta tunecina, podría peligrar su participación en el Mundial de Qatar 2022.
Semanas atrás, una declaración del Ministro de Juventud y Deportes de Túnez, Kamel Deguiche, se interpretó como una posible intrusión del poder político en la estructura futbolística del país africano.
“Nos ha llamado la atención que las autoridades estatales parecen querer interferir en los asuntos y la gestión de la FTF, en particular al considerar la disolución de la Oficina Federal de la FTF. A este respecto, nos gustaría recordar que las asociaciones miembro de la FIFA están obligadas estatutariamente a gestionar sus asuntos de forma independiente y sin influencias indebidas de terceros (cf. art. 14, párr. 1 lit. 0 y art. 19 de los Estatutos de la FIFA)”, escribió la FIFA en la carta oficial a la FTF.
El comunicado de la entidad madre del fútbol continuó y avisó las posibles sanciones si no se esclarece el asunto: “El incumplimiento de estas obligaciones puede dar lugar a las sanciones previstas en los Estatutos de la FIFA, incluida la suspensión de la asociación en cuestión, incluso si la influencia de un tercero no es atribuible a la asociación miembro (cf. art. 14 § 3 de los Estatutos de la FIFA). En vista de lo anterior y con el fin de evaluar plenamente la situación, le rogamos que nos facilite la posición de la FTF y más detalles de la situación mencionada antes del viernes 28 de octubre de 2022″.
Los dirigentes tunecinos cuentan con unos días más para responder a las acusaciones pero el medio francés RMC advirtió los efectos de una falta de respuesta: «Si los dirigentes del fútbol tunecino no consiguen calmar las cosas con su gobierno y apaciguar así a la FIFA, el riesgo de ver a las Águilas de Cartago excluidas del Mundial de 2022 es real”.