Fue un empate de mal gusto tanto para el Alavés como para el Athletic Club. La igualdad sin goles fue lo más justo para el desarrollo de un juego sin sobresaltos y con un punto para cada uno. Los Leones perdieron la chance de acercarse a los puestos europeos mientras que los Babazorros siguen al borde del descenso.
No hubo demasiadas emociones en la primera mitad. Una chance por bando y un juego que no se caracterizó por el buen juego. Ninguno quiso regalar espacio y el cero definió el primer capítulo.
Panorama parecido en el complemento. El dueño de casa fue el protagonista de los primeros minutos del capítulo inicial que tuvo como situación peligrosa un remate de vaselina de Duarte que dio en el travesaño tras un leve toque de Unai Simón. La visita recuperó la pelota promediando la etapa final y llevó peligro a través de una genia jugada de Muniain que no Raúl García ni Berenguer supieron empujar a la red.
El cero no se movió en el Mendizorroza y determinó un empate que convenció ni al Alavés y ni al Athletic Club.