Los 39 años del jugador más longevo en cancha pudieron generarle un nuevo dolor de cabeza a los Blues que no ganan para digustos. Al cuarto de hora de la complementaria, el defensor brasileño corrió con un esfuerzo descomunal para evitar un remate del Crystal Palace y hasta ahí llegó.
Thiago Silva logró su objetivo, se interupuso al disparo y mandó la pelota al córner. Sin embargo, automáticamente el central quedó tendido en el piso esperando por la atención médica. El jugador se tomaba el posterior derecho.
Si bien la primera impresión pudo suponer un desgarro, Thiago Silva se incorporó y salió caminando de la cancha sin demasiados problemas pero con el gesto en el rostro de la molestia. Mauricio Pochettino movió el banco, y metió a Levi Colwill en un Chelsea que enciende las alarmas con un protagonista de experiencia.
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