La imagen de Erling Haaland en el césped con los médicos trabajando en su tobillo encendió las alarmas en el mundo del Manchester City. Si bien el ex Borussia Dortmund se repuso y volvió a ingresar al campo de disputa, las continuas lesiones que lo aquejaron en Alemania pusieron entre algodones al goleador de la Selección de Noruega.
Iban 24 minutos del primer tiempo. El rubio atacante ya había hecho lo suyo, un gol de cabeza para abrir la cuenta ante Suecia en Oslo. Sin embargo, inquieto, con ganas de más, el nacido en Leeds fue a buscar una pelota dividida a la mitad de cancha. Edvin Kurtulus lo tocó abajo y cuando el delantero cayó posterior al salto quedó tendido en el césped.
Si bien volvió a la verde gramilla después de ser atendido por los doctores, Haaland probó varias veces su tobillo derecho hasta estar seguro de pisar como corresponde. Stale Solbakken en ningún momento pensó en sustituírlo pero «Pep» Guardiola habrá implorado desde Manchester que lo cambien pronto para evitar una nueva lesión de su nuevo goleador estrella para el City.