La previa del encuentro entre el Halcón y el Xeneize comenzó con un clima sumamente áspero. En la llegada del plantel visitante al «Tito» Tomaghello y en las inmediaciones del estadio, el bus que trasladaba a los de Azul y Oro recibió una lluvia de proyectiles.
Una piedra agujereó uno de los vidrios frontales del vehículo que llevaba a los jugadores de Boca Juniors a la cancha de Defensa y Justicia. Si bien no hubo que lamentar heridos, nuevamente el fútbol argentino vivió otro jornada que se empaña lentamente.
Tanto los deportistas como el cuerpo técnico comandado por Jorge Almirón pudieron llegar al estadio tras el percance, se ubicaron en vestuarios, y atrás quedó ese episodio que ha sido reportado con los vidrios rotos y astillados en las calles de Florencio Varela.
Foto: @la12tuittera