Se presentó ante los medios, lució con la camiseta Blaugrana, y no dudó en endulzar los oídos de los fanáticos del elenco Culé. El nacido en Mali se convirtió en el tercer refuerzo del Barcelona y confirmó el regreso al club que lo vio crecer y donde no tuvo muchas alternativas cuando apenas no llegaba a los 20 años de vida.
Sin lugar en Catalunya, el nacionalizado español se mudó a Inglaterra donde probó suerte en diversos lugares de la Premier League. Aston Villa lo cobijó en primer lugar, Middlesbroguh fue su siguiente escala, y por último arribó al Wolverhampton donde pudo mostrar sus condiciones.
«Un Adama que no aprende nada en un día considera ese día como un día perdido. Espero aprender de un gran míster, que ha ganado muchas cosas y que es una leyenda» mencionó Traoré en una declaración algo autorreferencial. Con este gesto hacia Xavi, ex compañero suyo durante las dos temporadas que fue parte del plantel profesional, el africano intentará no sólo convencer al técnico sino también a sus compañeros y al público en general. De movida, los Culés esperan sus goles y seguir trepando peldaños en la tabla de posiciones de La Liga.