Chelsea venció en Stamford Bridge al Southampton por tres a uno y se subió a lo más alto de la Premier League, al menos hasta que juegue el Liverpool el domingo. Trevoh Chalobah abrió la cuenta, James Ward-Prowse -de penal- empató para los Saints, Timo Werner y Ben Chilwell se encargaron de poner cifras definitivas.
Chelsea cumplió en su casa y consiguió tornarse líder de esta Premier por al menos unas horas. Desde el comienzo la historia le resultaría favorable a los de Thomas Tuchel ya que, antes de los 10 minutos y habiendo tenido una clara en los pies de Timo Werner, los Blues abrirían la cuenta con un cabezazo de Trevoh Chalobah para aventajar por 1-0.
A partir de entonces el duelo se haría de ida y vuelta. Southampton iba obligado y tenía una peligrosa en una volea de James Ward-Prowse. Chelsea respondía con un disparo de Ben Chilwell dentro del área chica salvado por Alex McCarthy.
Llegando al final de la primera parte, Werner capitalizaría un centro desde la izquierda y cabecearía de forma precisa, inflando la red y logrando el consecuente 2-0. Sin embargo, luego de una revisión mediante VAR, el juez determinó anular el grito por una infracción en el origen de la jugada. Así, los 45 minutos se extinguían con ventaja mínima.
Ya en la complementaria, los dirigidos por Ralph Hasenhüttl lograrían poner las tablas en el marcador gracias a un tiro penal por falta de Chilwell contra Valentino Livramento. Ward-Prowse se hizo cargo de la ejecución y, tirándola bajo hacia su izquierda, venció a Edouard Mendy, estableciendo el 1-1.
Pero el capitán de los Saints pasaría de ser héroe a villano debido a que, sobre los 31 minutos, cometió una dura infracción que le valió la tarjeta roja y dejó a los suyos en inferioridad numérica. Chelsea fue a la carga y concretaría el 2-1 a falta de seis minutos para el cierre con un centro de César Azpilicueta y empujada de Werner.
Cuatro minutos después, los dueños de casa conseguirían el golpe de gracia por intermedio de sus laterales, primero con un tiro de Azpilicueta que pegaría en el travesaño y luego en el rebote con una volea de Chilwell que terminaría ingresando para generar el 3-1 que sería definitivo. Victoria en casa para Chelsea y punta por al menos unas horas.