Un 23 de marzo pero de 1997, River tenía una remontada histórica en el Superclásico ante Boca en el Monumental. El Xeneize se imponía por tres a cero con gritos de Nestor Cedres y Sergio Martinez pero el Millonario lograría el empate con Sergio Berti, Facundo Villalbra y Celso Ayala. En Vermouth Deportivo repasamos aquella inolvidable jornada.
El 23 de marzo de 1997, River y Boca chocaban en una nueva edición del Superclásico. El Millonario de Ramón Díaz, que llegaba tras ser campeón de la Copa Libertadores y del Apertura 1996, se medía ante el Xeneize de Héctor Veira, que buscaba cortar sus 5 años sin alegrías.
En el marco de la sexta jornada del Clausura de aquel año, los de Núñez llegaban a este encuentro como favoritos y con 13 puntos producto de cuatro victorias y un empate. Los de La Boca, por su parte, no habían empezado de la mejor manera y acumulaban 7 unidades con 2 victorias, una parda y 2 caídas.
Llegado el horario de duelo, el 11 que representó al dueño de casa estuvo compuesto por: Roberto Oscar Bonano; Gustavo Adrián Lombardi, Celso Rafael Ayala, Eduardo Berizzo, Ricardo Daniel Altamirano; Marcelo Alejandro Escudero, Leonardo Rubén Astrada, Roberto Carlos Monserrat; Santiago Hernán Solari; Sergio Ángel Berti y Enzo Francescoli.
Por su lado, la visita alineó con: Sandro Daniel Guzmán; Julio César Toresani, Cristian Alberto Traverso, Néstor Ariel Fabbri, Rodolfo Martín Arruabarrena; Juan Román Riquelme, Raúl Alejandro Peralta, Roberto Fabián Pompei, Néstor Gabriel Cedrés; Sergio Daniel Martínez, Diego Fernando Latorre.
Iniciado el encuentro, la sorpresa la pondría el conjunto de Veira ya que, a los 5 minutos, Gabriel Cedrés cumpliría con la Ley del Ex y adelantaría a los suyos por 0-1. Sin conformarse, once minutos más tarde, Sergio Manteca Martinez volvería a inflar la red para decretar el 0-2.
River no salía de su asombro y Boca lo pasaba por encima. Sobre los 25 minutos, el Xeneize dispuso de un tiro penal del que se haría cargo Martínez pero Roberto Bonano le evitó el grito. Sin embargo, 180 segundos después, el uruguayo tuvo revancha y estableció el 0-3 que perfilaba la goleada.
Los de Ramón Díaz no reaccionaban ni le encontraban la vuelta pero, a falta de 3 minutos para marcharse al descanso, Sergio Berti aparecería por el sector izquierdo para definir cruzado y llegar al esperanzador 1-3 de cara a la complementaria.
En la segunda mitad, el entrenador local envió a cancha a Facundo Villalba con la intención de ganar peso en ofensiva. Pero las malas noticias continuarían dado que, a los 2 minutos, Eduardo Berizzo cometió una infracción que le valió la segunda tarjeta amarilla y en consecuencia la roja.
El Millonario lo buscaba pero no lo encontraba y el reloj se convertía en el principal enemigo, tornando la esperanza en resignación. No obstante, promediando la mitad, el autor de dos goles, Martínez, se iría expulsado por continuar una jugada tras el cobro de offside y equipararía la cuestión de futbolistas en cancha. Más tarde, a los 31, Villalba escapó en soledad, enfrentó a Guzmán y definió por encima para poner el 2-3.
Y a este Superclásico aún le restaría una emoción más para encuadrarlo como uno de los más memorables de los últimos tiempos. Minuto 42, centro desde la derecha de Berti para que Celso Ayala se eleve más alto que todos y saque un cabezazo goleador para hacer explotar al Monumental repleto.
River conseguía la epopeya. Del 0-3 lapidario al 3-3 en los minutos finales. Al juego le continuó una roja más, siendo para Cedrés, y una chance de Villalba que pasaría muy cerca. Asimismo, el empate conseguido por los de Ramón Díaz tuvo sabor a éxito y el Millonario se enfiló para un nuevo certamen doméstico, concluyendo como el mejor de ese Clausura.