Un 9 de junio de 2001, Nueva Chicago hizo historia en Córdoba y ascendió a la Primera División después de 18 años. El Torito venció por 3-2 a Instituto en el viejo «Chateau Carreras» y logró su primer «cordobazo» ante una multitud de hinchas verdinegros que copó un estadio gigante de Argentina.
El equipo de Mataderos realizó una buena campaña en el Nacional B que se dividía por zonas metropolitana e interior. Salió cuarto y clasificó al reducido que unía a los dos grupos del campeonato. Se sacó de encima a San Martín de San Juan en la primera ronda y sufrió ante Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (cuartos de final) con un gran triunfo por 2-0 en Entre Ríos que dio vuelta la serie después de la derrota en la ida en Mataderos. En las semifinales, el Torito dejó afuera a Quilmes que había salido primero en su zona y volvía a perder una chance de ascenso.
La histórica final con Instituto (dirigido por Gerardo «Tata» Martino) empezó con el pie derecho para el conjunto de Capital Federal. El gol de Hernán Manrique en Mataderos le dio la mínima ventaja para viajar a Córdoba en busca del sueño del regreso a Primera.
La vuelta fue épica. El «Chateau Carreras» se llenó de hinchas de la Gloria pero también del Torito que metió casi 10 mil personas para vivir una jornada inolvidable. Con la diferencia del primer chico, Chicago dio el primer golpe con un toque sutil y rasante de Héctor «Pocholo» Sánchez al primer palo. Sin embargo, el equipo de Alta Córdoba igualó el partido con el remate de Damián Felicia después de un penal atajado por César Velázquez. Oscar Gómez volvió a poner en ventaja a la visita con un cabezazo letal en el área chica. En consecuencia, el local ganó terreno, atacó una y otra vez el arco y llegó nuevamente a la igualdad de Sebastián Brusco a través de un penal que provocó la expulsión del arquero Velázquez. Flavio Frangella reemplazó al 1 «titular», se bancó la final hasta el último minuto y sería partícipe de uno de los goles más emblemáticos de la historia del club.
En complemento, Instituto no se quedó con los brazos cruzados e insistió en el arco verdinegro pero el Torito liquidó la historia con una contra fenomenal empezada por el propio Frangella y culminada por el «Topo» Gómez que la empaló por encima del arquero para gritar «campeón».
El festejo se vivió en dos lugares en simultáneo: Córdoba y Mataderos. Un Nueva Chicago histórico con grandes baluartes como César Velázquez en el arco; Juan Manuel Herbella en la defensa; «Pocholo» Sánchez y Christian Gómez en el mediocampo, y el «Topo» Gómez y Ariel Jesús en la delantera.
Todos los 9 de junio son días especiales para el Torito, que recuerda ese partido memorable ante Instituto ante una multitud de hinchas verdinegros.