Mientras el fútbol está detenido en prácticamente lo largo y lo ancho del globo terráqueo, una Liga asiática no sólo continúa con su actividad sino que, además, incorporará público en los venideros encuentros. La competencia en cuestión es la Premier de Taiwán.
Taiwán ha logrado ser la excepción a la regla. Mientras gran parte del mundo aumenta día a día de manera considerable la cantidad de pacientes positivos de COVID-19, el país asiático logró evitar la propagación y solamente registrar un total de 439 casos y 6 fallecidos.
Bajo este panorama, el campeonato de la Primera División comenzó hace poco menos de un mes, con ocho equipos participantes y sin público en los Estadios. Sin embargo, el Gobierno del país autorizó el regreso de los hinchas para el baseball, siempre y cuando se sigan algunas medidas santiarias, con la intención de trasladarlo próximamente al fútbol.
La primera medida adoptada es la de restringir al público en un máximo de 1000 personas, anotadas previamente en un registro para determinar que no hayan contraído COVID-19. Además, deberán ubicarse de forma tal que respeten el distanciamiento social y con barbijo durante todo momento. Por último, también serán sometidos a exámenes médicos en los accesos previos.