Argentinos Juniors volvió a dar la nota y vencer a otro grande. Esta vez, por la ida de los octavos de final de la Copa de la Superliga, recibió en el Autocrédito Diego Armando Maradona a un San Lorenzo alternativo, y lo venció por 1 a 0. El único gol del Bicho lo marcó Miguel Ángel Torrén, siendo su primer tanto en 14 años de profesional en el fútbol argentino, para darle la ventaja a su equipo de cara al desquite en el Nuevo Gasómetro la próxima semana. Por su parte, el Ciclón volvió a dejar una imagen opaca, y sumó un nuevo encuentro sin ganar en el ámbito local.
Se enfrentaban dos equipos que en lo anímico venían muy bien, aunque por rendimientos, uno llegaba con una clara superioridad sobre el otro. El Bicho de Dabove viene demostrando un buen nivel de juego, sobre todo en la serie frente a Independiente, en donde fue superior, aunque sin dos piezas importantes como Quintana y Sandoval en la defensa, suspendidos. En frente estaba el Cuervo, que venía de eliminar a Huracán por penales, aunque jugando dos partidos pésimos, y de caer por Copa Libertadores en Colombia con Junior, aunque habiendo conseguido la clasificación a octavos. Sin embargo Almirón cuidaba jugadores que estaban con molestias para este encuentro como Coloccini, Senesi, Román Martínez y Blandi.
En ese contexto arrancó el primer tiempo, y cuando recién se estaban acomodando en la cancha, la paridad se rompió. A los 7 minutos, tras un córner que parecía irse por el fondo, Gabriel Hauche la peleó, y la metió al medio de espaldas, para que Torrén la empuje de cabeza dentro del área chica, y con un Monetti que quedó sin posibilidades para sellar el 1-0. Con la ventaja, el dueño de casa dominó la pelota, ante un rival que apostaba a salir corriendo de contra para empatar. Y así fue como generó una situación clarísima, con Herrera que se proyectó, asistió para Fértoli que la tiró al corazón del área, para que Gaich la empuje, pero desde el piso, Lucas Cháves le ahogó el grito. El local manejaba los hilos, pero no era peligroso en ataque, y su rival tampoco hacía mucho, aunque sobre el final de la primera mitad, presionó muy bien en ataque, Nahuel Barrios la robó en campo rival, y corrió 25 metros para luego sacar un remate débil que contuvo el golero.
En el complemento, el Cuervo fue quien tuvo la primera ocasión en los pies de Fértoli, pero su derechazo cruzado fue muy bien contenido por Cháves en dos tiempos. El Rojo, por su parte, respondió minutos más tarde aprovechando los espacios que dejaba su rival en el fondo. Primero fue Spinelli quien picó al vacío, pero no pudo en un mano a mano con Monetti. Más tarde fue Batallini quien se escapó por izquierda, se metió para el medio, y sacó un remate sensacional abriendo el pie que por centímetros se fue ancho. El Bicho era mucho más peligroso, y la más clara de ese complemento estuvo en la cabeza de Galván, que ganó tras un centro al área, y Monetti voló para descolgar el balón del ángulo y evitar el segundo gol. La última fue para los de Almirón, que a pesar de los ingresos de Reniero y Botta, no generó demasiado en ataque. Justamente fue el ex Tigre quien enganchó de izquierda a derecha, y sacó un remate débil con su pierna menos hábil que quedó en manos de Cháves.
Fue final en La Paternal. Argentinos Juniors ganó el primer chico de estos octavos de final de la Copa de la Superliga, y sacó una diferencia para ir al Nuevo Gasómetro el próximo fin de semana, aunque primero deberá ir a Venezuela a jugarse el boleto a la segunda fase de la Sudamericana frente a Estudiante de Mérida. Por su parte, San Lorenzo cambió nombres, pero volvió a jugar mal. Nuevamente dependió mucho de lo que pudo hacer Nahuel Barrios, y sumó un nuevo encuentro sin marcar -ya son cuatro entre copa y torneo local- y algo más preocupante es que entre Copa y Liga argentina, con Jorge Almirón el equipo disputó 18 encuentros, con cinco derrotas, 12 empates, y solo una victoria.