Era un compromiso sólo para cumplir con el fixture. Tanto San Lorenzo como la Liga de Quito ya estaban eliminados de la Libertadores, y debían jugar aunque sea por nada. Igualaron 1 a 1 en el Nuevo Gasómetro, que pocas veces se vio tan vacío como en esta oportunidad. José Cevallos había puesto en ventaja a los ecuatorianos, mientras que Ezequiel Ávila marcó el empate definitivo.
Muy poco había en juego. Casi nada. Con una formación totalmente alternativa, y con muchos juveniles como Mieres, De Ciancio, Merlini o Berterame, el Ciclón planteó este partido. Tan poco hubo en juego que la popular ni siquiera estaba repleta, algo que los de Boedo nos tienen acostumbrados, pero eso sí: en todo momento se acordaron de Huracán.
Antes del pitazo inicial, los jugadores de la U salieron con una bandera en apoyo a su país debido al terremoto sufrido el último lunes, y de hecho hubo un minuto de silencio en memoria de las personas fallecidas en él. En cuanto al partido, la visita arrancó mucho mejor plantada en el campo de juego. Tenían el dominio del juego y de la pelota, aunque se notaba porqué habían quedado afuera y le costaba hacer daño. La primera jugada de riesgo llegó gracias a un error de Pedro franco, que quiso salir jugando, perdió la pelota con Brahian Alemán, cedió el juego para Diego Morales, que no pudo definir de buena manera ante la salida de Nicolás Navarro. Minutos más tarde, «Cachete» Morales volvió a tener otra chance con un disparo desde afuera del área, que tapó muy bien el ex arquero de Gimnasia de la Plata. El Ciclón a penas pudo generar peligro con un tiro libre de Leandro Romagnoli que se fue a penas desviado. Pero la pelota no llegó nunca a los delanteros Mauro Matos y Germán Berterame.
En el complemento, la diferencia que se veía en el juego, se vio plasmado en el resultado rápidamente. A los 2 minutos, Jairo Padilla desbordó por derecha y envió un centro atrás que conectó Cevallos, y remató para poner el 0-1 a pesar del desvío en Gonzalo Prósperi. De ahí en adelante, los dirigidos por Pablo Guede fueron otro equipo. Dominaron la pelota, y a pesar de haber sufrido algún ataque, tuvieron la seguridad que brindó Navarro desde el arco. Los minutos transcurrían , y el Cuervo seguía sin su empate. Pero el ingreso de Ávila por Berterame le dio la profundidad que el equipo necesitaba. Y a los 36, tras una buena jugada colectiva, Ávila disparó al arco, y con un tiro rasante, venció a Daniel Viteri, y puso el 1 a 1 definitivo. Más allá de alguna aproximación más de ambos equipos, ninguno pudo volver a convertir, y el partido terminó en empate.
Ambos conjuntos cerraron su participación en la Libertadores. La Liga de Quito terminó última con 4 puntos, y a penas sumó un triunfo (primer partido vs San Lorenzo) y un empate; además de haber cambiado de entrenador en el medio del campeonato. Por su parte, San Lorenzo también terminó con 4 unidades, aunque fueron producto de cuatro pardas, sin embargo terminó tercero por diferencia de gol. Pero el equipo de Pablo Guede quedó muy en deuda con su gente porque se armó un plantel para pelear el torneo continental, y al igual que la edición anterior, se fue en primera ronda.