Las inferiores suelen tener, cada tanto, algún partido que se pasa de la raya. No obstante, nada puede amertirar que chicos que están en etapas formativas imiten las malas conductas de los grandes. El Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino elaboró un informe contundente sobre los episodios ocasionados en el partido de octava división que disputaron Victoriano Arenas y Berazategui en Valentín Alsina. Treinta y uno fueron los jugadores sancionados con un mínimo de cuatro fechas por una «gresca generalizada» que pone en alerta otra vez a las categorías menores.
El informe del árbitro fue lapidario. Todo terminó mal cuando chicos menores de quince años del CAVA y el Naranja se pelearon durante el partido que jugaron el feriado del lunes 15 de octubre. No obstante, también estuvo involucrado en la trifulca el entrenador visitante quien no sólo tuvo inconvenientes en dicho cotejo sino que además fue sancionado durante el encuentro de novena frente al mismo rival.
La única multa económica en todo esto le correspondió a Berazategui por los reiterados informes en los cuales apareció su DT. «Increpar al público local y acumulación de expediente por lo hecho en séptima división» fue la cuenta final del fallo 79818 del Tribuna del Disciplina que obliga al Naranjero a dejar técnico suspendido durante cuatro fechas o abonar la multa de cinco mil ciento treinta pesos equivalente al valor de 27 entradas generales de la Primera C.
Quienes no estuvieron exentos fueron los jugadores. Catorce chicos de CAVA fueron suspendidos por cuatro partidos mientras que uno en particular recibió una jornada más de castigo. En el caso de los visitantes el número fue mayor siendo tres menores quienes fueron penados con cinco fechas mientras que los restantes recibieron cuatro. Más allá de los agravios al árbitro se remarca el caso particular también de un niño que salivó al rival.
Castigo y aprendizaje. Muchas veces los mayores no son ejemplo de la verde gramilla y los ídolos no enseñan. Las divisiones formativas están precisamente para eso. Y no hay que ganar a como de lugar. Hay valores a respetar. Educación. Que la pelota no se manche es un trabajo que nace desde que cualquier ser humano pisa por vez primera un club. Ojalá sea un caso asilado y que estas treinta y dos personas castigadas saquen algo bueno del castigo impuesto por AFA para el bien del fútbol argentino en el futuro cercano.