Calamitoso. Desastrozo. Totalmente improvisado. Argentina fue más de lo mismo y perdió por 3 a 0 con Croacia por exclusiva responsabilidad del entrenador Jorge Sampaoli por sus malas decisiones en el armado del equipo. El quiebre del cero fue la increíble pifia de Wilfredo Caballero que dejó a la Albiceleste sin vida y con los inconvenientes de salir a buscar un partido sin una idea de juego. Modric y Rakitic finalizaron el baldazo de agua fría para un rendimiento paupérrimo.
Los mismos problemas de siempre aquejaron a la Selección en la primera mitad. Los temores en defensa florecieron en cada ataque croata y las espaldas de Mercado y Salvio por derecha fueron un caos. Las tres situaciones de Croacia a través de Ivan Perisic y Mario Mandzukic (en dos oportunidades) se sufrieron por el mismo sector. El único que se salvó en el fondo fue Nicolás Tagliafico que demostró seguridad, fortaleza y firmeza a la hora de marcar. En ataque se propuso poco salvo por algunas situaciones de Enzo Pérez y Marcos Acuña. Messi estuvo desaparecido al igual que todos sus compañeros en la ofensiva.
El terror nos llegaría en el complemento. Un duelo empatado en todo lo arruinó Wilfredo Caballero que pifió una bola en el área y le permitió a Ante Rebic definir de volea hacia el duro golpe a la Celeste y Blanca. Y ahí volvieron a demostrar que no es un plantel trabajado porque los ingresos de Cristian Pavón y Gonzalo Higuaín fueron más desesperados que otra cosa. Pocas situaciones. Escasas ideas. Y un corazón que no latió. No se despertaron del sueño futbolístico y las esperanzas se acabaron con el bombazo de Luka Modric al lado del palo izquierdo de Caballero. Y todo se fue al demonio con la contra que culminó Iván Rakitic para un 3 a 0 lapidario, de esos que será difícil remontar.
Fue un equipo poco Caballero. Ni el arquero, ni los defensores, ni los mediocampistas ni delanteros. Ninguno se salvó pero sin dudas, el técnico -Jorge Sampaoli- es el principal culpable de este presente lamentable a nivel táctico y estratégico. Croacia golpeó cuando tenía que hacerlo y nos propinó un revés que podría ser el boleta de vuelta a casa en Rusia 2018.