Corre, marca y juega. Senegal fue un equipo inteligente y concentrado ante Polonia y se llevó un triunfazo merecido con un excelente Idrissa Gana Gueye y un efectivo Mbaye Niang. Los europeos mostraron deficiencias en todas sus líneas y cayeron con justicia por 2 a 1 en el Spartak Stadium.
El dominio territorial fue de los polacos en el comienzo pero la intensidad en la marca de los africanos emparejaron un primer tiempo sin grandes situaciones. La velocidad de los hombres de Aliou Cisse ganó la mitad de la cancha en defensa y ataque. Senegal fue el equipo que intentó más en el arco de enfrente con la rapidez de Mbaye Niang y Sadio Mané (el hombre del Liverpool) y generó la apertura del marcador con un gol en contra: remate de Idrissa Gana Gueye (de gran trabajo del 5 en todo el duelo que lo convirtió en figura) en la puerta del área y rebote en Thiago Cionek de esos que descolocan al arquero con destino de red. Los europeos quedaron tan sorprendidos que no reaccionaron ante el crecimiento senegales durante los cuarenta y cinco iniciales.
El entretiempo no cambió la falta de ideas de las Aguilas Blancas a pesar del control de la pelota. La estrella polaca Robert Lewandowski jugó sólo, tanto es así que la única clara la provocó él mismo con un robo, falta y tiro libre sacado por Khadim Ndiaye. Igualmente el hombre del Bayern no estuvo encendido. La creación nunca llegó al nueve. El desconcierto europeo aumentó por un horror defensivo y un regalo para Mbaye Niang que corrió un pase atrás de un defensor rival, le punteó la pelota al arquero y empujó la bola en soledad. La selección de África armó un gran bloque defensivo contra el ataque inofensivo rival (salvo por un disparo de Arkadiusz Milik que encima se fue silbado por sus fans tras su reemplazo). La pelota parada fue un respirador artificial para los jugadores de Adam Nawalka: desde un tiro libre Grzegorz Krychowiak descontó con un vuelo fenomenal un cabezazo acrobático. Las fuerzas no fueron las suficientes para los de rojo y blanco que perdieron boen en su debut ante el equipo africano.
Los futbolistas de Senegal fueron leones en toda la cancha: rugieron, jugaron y «borraron» a Polonia, que «supuestamente» era favorito.