José Bordalás fue con los tapones de punta contra la dirigencia después de la dura derrota del Getafe ante el Lugano por la Conference League. El entrenador no ocultó su bronca, cuestionó la calidad del plantel y lanzó una frase que sacudió al club: «Me siento engañado, no merezco esto». La respuesta no tardó en llegar. Ángel Torres, presidente azulón, no se quedó callado, defendió su gestión y le dejó un mensaje contundente al técnico: «Si tan malos somos, tiene la puerta abierta».
El conflicto expuso una tensión que venía acumulándose desde hace meses. Bordalás había advertido sobre las dificultades para afrontar una temporada exigente y, tras la caída ante el conjunto suizo, descargó toda su frustración por las limitaciones de un plantel que considera insuficiente. Del otro lado, Torres rechazó las acusaciones y recordó que el entrenador renovó su contrato por decisión propia.
Bordalás explotó: «Se ha demostrado que no tenemos plantel»
El entrenador del Getafe no encontró aspectos positivos después de la derrota y apuntó directamente contra el rendimiento de sus futbolistas y la falta de alternativas para sostener la competencia en varios frentes.
«No me quedo con nada, estoy muy enfadado», arrancó Bordalás, antes de remarcar que el equipo volvió a cometer errores graves y dejó una frase que hizo saltar todo por los aires. «Lo venía avisando desde mayo, que iba a ser un año de exigencia, que iban a llegar estos momentos. Se ha demostrado que no tenemos plantel para la temporada», disparó.
La bronca también tuvo una explicación futbolística: Bordalás realizó cuatro cambios en el entretiempo para intentar corregir el funcionamiento y evitar que la derrota adquiriera dimensiones todavía mayores. El propio entrenador reconoció que había reservado a algunos habituales por el riesgo de lesión, pero terminó recurriendo a ellos ante la pobre imagen del equipo.
«Ha sido evidente que no nos da, no para tres competiciones, ni siquiera para una», sentenció. Una declaración que dejó expuesta su disconformidad con la composición del plantel y abrió un nuevo frente de conflicto en el club madrileño.
Ángel Torres respondió con todo y le marcó la salida
Las palabras de Bordalás llegaron hasta Ángel Torres, que respondió en declaraciones a la Cadena SER y no disimuló su malestar por las acusaciones del entrenador. El presidente rechazó haberse comprometido a algo que después no cumplió y cuestionó las frases del técnico.
«Lo que no entiendo es qué hace aquí si está tan a disgusto. Decir que yo le he engañado… Hay que tener la cara como el cemento para decirme eso a mí, después de 30 años, que no lo engañé a él ni a nadie», lanzó Torres.
El dirigente también pidió que el entrenador mantenga el respeto hacia sus futbolistas, incluso en un momento deportivo complicado. «Tiene que respetar a los futbolistas igual que los futbolistas le respetan a él», sostuvo, antes de aclarar que no piensa entrar en una guerra pública de declaraciones.
Lejos de considerar que la situación sea irreversible, Torres aseguró que el equipo todavía puede responder dentro de la cancha y apuntó al próximo compromiso frente al Athletic Club en Bilbao. «No es ningún drama. Él piensa una cosa y ahora los futbolistas le van a demostrar que está equivocado y punto. Y a trabajar. Lo que hay que hacer es ganar en Bilbao y ya está», afirmó.
«Él ha firmado porque ha querido»: la advertencia del presidente
La respuesta más contundente de Torres llegó cuando se refirió al futuro del entrenador. Bordalás renovó su contrato durante el verano, pero sus críticas públicas dejaron al descubierto una relación que atraviesa un momento delicado.
«Él ha firmado porque ha querido. De todas maneras, tiene la puerta abierta. Si tan malos somos… ¿Qué le vamos a hacer? Esto es el Getafe», manifestó el presidente, en una frase que alimentó las dudas sobre la continuidad del técnico.
Torres tampoco dejó pasar la decisión de modificar el equipo de manera masiva durante el descanso. «Cuando un entrenador hace cuatro cambios en el descanso es que se ha equivocado», sostuvo, trasladando parte de la responsabilidad de la derrota al propio Bordalás.
El dirigente evitó profundizar en la pelea y dejó en claro que no pretende alimentar el cruce mediático: «No tengo nada que hablar. ¿De qué voy a hablar? Estamos en un país libre en el que cada uno dice lo que quiere. ¿Qué quiere que yo le haga?».

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