La publicación de un dato macroeconómico clave puede ser suficiente para causar una revolución en el mercado cambiario. No importa si son las 8:30 en Nueva York, y la jornada permanece en calma. Repentinamente las operaciones se disparan, las velas gráficas gigantescas suben y bajan en segundos y las cotizaciones parpadean en rojo y verde. Ese es el nivel de caos que puede manifestar.
El calendario económico concentra los anuncios oficiales de los gobiernos mundiales, que publican aspectos determinantes de sus economías. Todo operador debe estar informado sobre lo que sale en estas agendas, o de lo contrario negociará a ciegas en el mercado de divisas.
Es cierto que hoy en día cualquiera puede ingresar en su plataforma CFD trading desde su teléfono móvil o su ordenador. Y con esta tiene el acceso total a noticias que se dan a conocer a diario. Sin embargo, no todas tienen un gran impacto en los precios. Las novedades en torno a las que gravitan los mercados internacionales son dos indicadores de la economía estadounidense. Se trata del Índice de Precios al Consumidor, o IPC y las nóminas de empleo no agrícola o NFP.
Entenderlos, es vital para navegar la volatilidad del mercado.
El termómetro del bolsillo: cómo entender el IPC
Las variaciones promedio de la canasta básica de bienes y servicios es lo que se representa en el IPC. Es el claro indicativo de que tan rápido está perdiendo valor el dinero de la gente, debido a los índices inflacionarios.
La estabilidad de los precios es la prioridad de los bancos centrales como la Reserva Federal de Estados Unidos. Si el IPC está por las nubes, estos se ven obligados a subir las tasas de interés para reprimir el consumo y frenar su escalada.
En el caso de que el IPC sea bajo, se reducen las tasas y se promueve el crédito.
Por qué el número aislado no sirve de nada
Es importante entender que asustarse o festejar es inútil. Índices como el 3% o el 5% no son buenos o malos necesariamente. Lo que realmente pesa en las cotizaciones es la comparación entre el dato publicado y el pronóstico de los analistas.
Si se espera un aumento del 3,2% y la información final indica un 3,6%, se empujan las expectativas de las tasas más altas, favoreciendo el dólar frente a las otras divisas.
El pulso laboral de la economía: las nóminas no agrícolas
El primer viernes de cada mes, el Departamento de Trabajo publica las Non-Farm Payrolls o nóminas no agrícolas. Este resume la cantidad de puestos de trabajo creados o destruidos durante el mes anterior, sin incluir el sector agrario debido a sus características estacionales.
En la economía de Estados Unidos más de dos tercios de la actividad dependen del consumo de las familias. En consecuencia, el empleo es el motor de todo el sistema.
Si el nivel de empleo es alto, la población cobra salarios, gasta dinero en el mercado y las empresas facturan. Si este se desploma, el consumo se detiene, y la economía entra en recesión.
El trío inseparable del informe de empleo
Este informe incluye más que el nivel de nóminas. Informa sobre otros aspectos determinantes para el rumbo del mercado. Por ejemplo, la tasa de desempleo, que es el porcentaje global de personas desocupadas sobre la población activa.
También indica el salario promedio por hora, dato que refleja la inflación salarial. Si los sueldos crecen muy rápido, estos se trasladan como costo a los precios finales. Esto retroalimenta la inflación, lo que a su vez impulsa la postura monetaria de la FED.
La trampa del primer segundo y la caza de liquidez
Tratar de adelantarse a ciertos movimientos puede ser un craso error. Algunos operadores dejan órdenes pendientes ubicadas a pocos pips del precio, minutos antes de la publicación, pensando que atraparán ganancias como en una pesca con red. Si no resulta como esperaban, podrían perder considerablemente su capital.
Al salir el informe, las instituciones financieras se protegen retirando momentáneamente sus órdenes de compra y venta. Entonces se manifiesta un vacío en la liquidez en el libro de órdenes.
La mecha asesina y el deslizamiento
Tras el anuncio, durante un promedio de un minuto, no es inusual ver una vela que crece violentamente unos 20 pips. Después baja cuarenta y vuelve a su estado normal.
Dicho movimiento no es usual. Se trata de una barrida ocasionada por la oleada de stop loss, junto con un ensanchamiento brutal de los spreads. Es un momento caótico en el que no conviene participar, por que acarrea un alto peligro de slippage o deslizamiento indeseado.
Mirar el calendario como un mapa de navegación
La interpretación más acertada del calendario económico va más allá de lo que señala el IPC. Tiene que ver con saber esperar, para intervenir cuando el campo de juego está despejado.
Los mejores operadores lo aprovechan para identificar las ventanas de peligro en las que es mejor salirse y esperar. Cuando el impacto inicial pasa, la volatilidad se reduce y se asimilan las cifras reales. El precio se direcciona con precisión y solidez. Esa es la ventaja de esperar a que pase la tormenta y después, volver a remontar la ola.

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