El fútbol argentino vivió durante mucho tiempo una escalada de violencia que parecía no tener fin. Este 11 de septiembre, se cumplen 21 años del cobarde balazo a Carlos Azcurra en San Martín – Godoy Cruz.
Este caso resonante trajo consigo un tema que era recurrente cada fin de semana. Sin embargo, el ascenso seguía jugándose con público de ambos equipos. Y bastó que sucedieran cosas peores para tomar una decisión de raíz.
Justamente, el 11 de septiembre de 2005, sonó una de las tantas alarmas del flagelo que atravesaba el deporte más atractivo del país. Y un futbolista truncó toda su carrera por el accionar irresponsable de un policía.
Imposible olvidar: Se cumplen 21 años del cobarde balazo a Carlos Azcurra en San Martín – Godoy Cruz
La sexta fecha del torneo Apertura 2025 del Nacional B traía consigo un clásico en Mendoza. El Malvinas Argentinas vibraba con San Martín y Godoy Cruz. De hecho, el Tomba iba a ser el campeón de ese torneo más tarde.
En lo deportivo, fue una fiesta del Expreso. El 3 a 0 con doblete de Enzo Pérez y un grito de Silvio Duarte armaba un baile en la visita. La pesadilla la vivió el Chacarero en todo sentido.
A falta de quince minutos para el final, la tribuna local era un caos. Disturbios, moneda corriente de ese fútbol argentino expuesto a la intolerancia de las derrotas y las burlas.
Más allá de eso, el folclore se mezcló en la misma olla con el exceso de autoridad. La policía, para calmar a los hinchas de San Martín de Mendoza, comenzó a reprimir desde adentro del campo de juego.
En ese episodio que interrumpía el desarrollo normal de un partido de fútbol, aparecieron los jugadores. Los del Chacarero fueron a pedir piedad a las fuerzas de seguridad. Hasta que uno entendió lo contrario.
El cabo Marcial Maldonado giró y le disparó a Carlos Azcurra. El defensor de San Martín cayó en el césped. El balazo le había perforado el pulmón y fracturado algunas costillas.
¿Cómo terminó la historia de aquella tarde negra en Mendoza?
Claramente, el clásico terminó ahí. A los 33 minutos del segundo tiempo. Y jamás se reanudó. En parte, casi parecido a la carrera de Azcurra.
AFA le dio ganado el partido a Godoy Cruz con el resultado que llevaba hasta ese entonces. San Martín de Mendoza sufría la baja de un jugador que a duras penas pudo volver al fútbol con un puñado de partidos más.
Marcial Maldonado, en 2011, fue condenado a tres años de prisión en suspenso. Al terminar el juicio le pidió perdón a Azcurra, que un tiempo después colgó los botines.
Pasaron 21 años. Para muchos, una eternidad. Para otros, un parpadeo. Lo cierto es que hace poquito más de dos décadas, el fútbol argentino vivía una tarde negra. Y eso es imposible de olvidar.

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