En el comienzo de la Copa de la NBA, los campeones defensores, Denver Nuggets, aprovecharon una ventaja de 16 puntos que sacaron en el primer cuarto para llevarse la victoria frente a una franquicia que depende mucho de sus dos figuras, Luka Dončić y Kyrie Irving.
El pivot serbio (o base, ya que puede jugar en todas las posiciones) estuvo intratable y a una asistencia de conseguir un triple doble (33 puntos, 14 rebotes y 9 asistencias). Jamal Murray no se quedó atrás y completó una planilla de 18 puntos y 13 asistencias.
Todos los estadios han hecho cambios en su rectángulo de juego
Fue muy interesante ver como cada una de las franquicias han adaptado todo para este nuevo «mini» torneo que se juega durante la temporada regular, pero que suma para el total de 82 partidos de la misma.
En base a esto, muchos hinchas de Boca se han sentido familiarizados ya que el estadio de los Nuggets tenía los colores del equipo de la Ribera, próximo a competir por la final de la Copa Libertadores.

Denver Nuggets y sus pocos puntos flojos en la rotación
Es obvio que la base de la franquicia es Nikola Jokić, y todo el circuito de juego se nutre alrededor del pivot que juega de base y el resto, acompaña. Mas allá de que la dupla que forma con Murray ha dado sus frutos, es un equipo muy prolijo que entiende a que juega y que es lo que se necesita para ganar.
Así han podido llegar a las finales en el último campeonato y se han alzado con el anillo de campeón. Y aunque en las apuestas, hay otros equipos contendientes que pareciera ser que ya los dan por campeones, no hay que dejar de tener en cuenta a estos Nuggets que tienen con que repetir lo hecho previamente.
Los Mavericks y su laberinto que se repite año tras año
La llegada a la NBA de Luka Dončić ha sido una brisa de aire fresco en lo que se refiere a los jugadores europeos. Muy joven, número dos del draft (podría haber sido tranquilamente número 1) y con una calidad técnica descomunal hacen que todas las miradas se posen en él. Pero todo lo bueno que puede aportar desde su posición, también puede ser un problema para una franquicia en reconstrucción luego del retiro de Dirk Nowitzky.
Dallas suele jugar un sistema de juego de «isolation» donde depende mucho de Luka. Si Luka no está, el sistema no funciona y no hay plan B. Actualmente, sumaron a un base sumamente individualista como Irving para acompañar al esloveno y que no todo recaiga sobre él.
Pero en algún momento ambos tienen que descansar y ahí es cuando el equipo no carbura. Sumado a eso, no se ha visto todavía un juego aceitado entre ambos dentro del rectángulo de juego, como sí lo tienen Jokić y Murray. Y eso se percibe en los encuentros; cada uno hace su juego y el otro, mira en un costado.
Los Mavs tienen mucho por mejorar si quiere subirse a la disputa por el preciado trofeo de campeon, pero al parecer no tienen un plantel amplio como para competir con los candidatos.