La violencia en Río de Janeiro crece en torno a la inminente final de la Copa Libertadores. La agresividad de la policía brasileña y la furia de los fanáticos del Fluminense generaron los disturbios contra los hinchas de Boca Juniors en las playas de Copacabana con agresiones y balas de goma. La CONMEBOL obserbó estas complicaciones en la ciudad de la organización de la gran definición y emitió un comunicado para calmar los ánimos en Brasil.
«La CONMEBOL hace un llamado a los hinchas de Boca y Fluminense a compartir todos juntos los momentos de alegría y celebración que nos dan nuestro fútbol. Los valores del deporte que más nos apasiona deben ser inspiradores de conductas de paz y armonía. Por eso, repudiamos los actos de violencia y racismo que se puedan producir en el marco de esta final», expresó la entidad sudamericana en las redes sociales.
Alejandro Domínguez, presidente de la confederación, habría convocado una reunión de urgencia entre las partes de la seguridad, tras la salvaje agresión a los aficionados del Xeneize. El escándalo aumenta con el correr de las horas y todo puede estalla con la llegada de más fanáticos de Boca en el día de hoy.
