El Merengue sufrió por doquier en el derbi de la capital española. Con errores defensivos que le costaron carísimo, los de Carlo Ancelotti perdieron no sólo el clásico sino también el invicto y la cima del campeonato en lo que fue una merecida victoria por 3 a 1 del Colchonero.
Tres cabezazos le bastaron al Atlético Madrid para imponerse ante Real Madrid. Un doblete de Álvaro Morata y un frentazo de Antoine Griezmann marcaron la diferencia con un rival que tuvo la pelota, quedó en disgusto por un gol anulado en el primer tiempo, y mostró síntomas alarmantes en las marcas de la última línea.
El 1 a 0 para los de Diego Simeone llegó a los 3 minutos del período inicial con un centro bárbaro de Samuel Lino por izquierda. El envío aéreo encontró a Álvaro Morata pisando el rectángulo mayor a pura potencia y metió su cráneo para dejar sin respuestas a Kepa Arrizabalaga.
Los problemas para Real Madrid continuaron con la fotocopia goleadora. Pasado el cuarto de hora, Saúl Ñiguez fue quien colocó una pelota en órbita para el cabezazo de Griezmann que saltó en soledad y estampó el 2 a 0 en la noche del domingo.
Atlético Madrid ganaba, disfrutaba y tenía todo controlado hasta que su rival tomó las riendas en el cuarto de hora final del período inicial. Oblak le tapó un frentazo a Federico Valverde, a diez para el entretiempo descontó Toni Kroos con un remate desde la puerta del área grande, y luego llegó la polémica con el gol anulado a Eduardo Camavinga por offside de Antonio Rüdiger.
El clásico estaba al rojo vivo. Roces, fútbol, y mucho más dejaban un interrogante para lo que sería la segunda mitad con la victoria por 2 a 1 para los de Simeone. Y, todo lo que pudo planear Carlo Ancelotti en el descanso, se echó por la borda ya que a los 30 segundos de la complementaria los del «Cholo» volvieron a acertar en las redes rivales.
Recién empezaba la etapa decisiva cuando Sául Ñíguez levantó un centro desde la izquierda, ningún defensor del Merengue saltó y todos perdieron de vista a Morata que con un frentazo vulneró la resistencia de Arrizabalaga para colocar cifras definitivas.
Real Madrid fue una sombra de lo que venía mostrando, fue superado por un rival que tuvo su noche más prolija, y no sólo perdió el invicto y el clásico sino también la cima del torneo. La fiesta fue para Atlético Madrid que ganó 3 a 1 en el derbi y disfrutó de una noche soñada ante la Casa Blanca.
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