River Plate arribó a la Ciudad de Córdoba para jugar el desempate contra Banfield por un lugar en la final del Trofeo de Campeones ante Boca y la llegada al hotel donde se hospeda el Millonario generó la bronca de los fanáticos que fueron a recibirlos.
Los protagonistas no se acercaron a los hinchas para saludar, salvo Franco Armani, Jonatan Maidana y Nacho Fernández, y solo saludaron con el brazo levantado a la distancia, algo que provocó la desilusión de los presentes ante la búsqueda de un abrazo, un autógrafo o un saludo de cerca.
Los aficionados recordaron el ciclo de Marcelo Gallardo que incluía este tipo de gestos con el público y hasta cantaron por el ´Muñeco´. El malestar fue generalizado en los visitantes y el equipo de Martín Demichelis se ganó un palito de sus propios hinchas de Córdoba que no pudieron ver de cerca a sus ídolos.