La visita al desierto es una excursión que no es posible perderse en la estadía en el Mundial de Qatar 2022. Andar en camello por las maravillosas dunas, observar el hermoso atardecer y darse un chapuzón en la llamada ´sealine’. Imperdibles de la Copa del Mundo.
A una hora y media de la ciudad de Doha hacia el Sur, los camellos esperan a los visitantes para uno cortos paseos en una duna. Sentados, atados y con bozal. Una experiencia en los extremos del sentimentalismo animal. Los tratan bien, al menos, pero reciben miles de personas en su lomo con dos tipos de caminatas: en subida o una explanada. El precio es aproximadamente de 30 dólares por subir las dunas y 20, el camino llano.
Finalizado el turno de los dromedarios, la aventura comienza en su recorrido en 4×4 por el desierto. Los conductores desinflan las ruedas de sus camioneras para generar una mejor tracción y aceleración en la arena. Algo obligatorio en la excursión.
Subidas y bajadas. Con dunas en 360 grados, el Golfo de Pérsico de fondo y la llamada ‘sealine’, el choque del mar con el desierto. Un espectáculo que aumenta su calidad con la indescriptible acción del sol y el atardecer.
Con la oscuridad en el desierto baja un poco la temperatura en pleno ‘invierno’ qatarí pero el calor prevalece. Siempre. Un chapuzón en el mar con el las eternas arenas a las espaldas comprueba las calidez de las aguas del Golfo y un momento de relax en el primer día sin partidos de fútbol.
El costo de la excursión consiste en el desembolso de 70 dólares que incluyen los camellos, el atardecer, la visita a la ‘sealine’ y el recorrido por la 4×4 en las dunas.
El desierto, algo ineludible en este Mundial de Qatar 2022. Un oasis en medio de la pelota.






