A Fernando Rapallini le tocó el partido más disputado de los octavos de final del Mundial de Qatar 2022 y estuvo firme en sus decisiones y sin cometer grandes errores en el estadio Education City.
No fue un encuentro de pierna fuerte. Las dos amarillas en 120 minutos hablan por sí solas pero en general su trabajo fue correcto con algunas fallas en faltas intrascendentes y una situación en particular que causó bronca en los españoles: una pelota que se fue por línea final (parecida al segundo gol de Japón a la Roja) y termina en un córner. El asistente cobró córner pero él decidió un saque de arco debido a que, según él, el balón había cruzado la última línea en su totalidad.
Se bancó las interminables quejas de ambos equipos y tuvo una gran colaboración en los aciertos de Belatti y Bonfa, sus líneas. No ocurrieron situaciones de VAR ni jugadas raras en las áreas, por lo que su labor en el juego de octavos entre España y Marruecos se consideró como correcto. Ni muy bueno ni malo. Correcto. Algo que puede alcanzarle para seguir en la competencia.
