No hubo acuerdo. Se juntaron ambas partes pero eran muchas las asperezas por limar. Y las últimas noticia de Turín indicaron que las diferencias aún no se achicaron entre Paulo Dybala y Juventus para renovar su vínculo en la entidad italiana.
La novela comenzó en el invierno europeo y continuó este primer día de la primavera en el viejo continente. La Vecchia Signora había empezado la temporada con resultados adversos y, desde la dirigencia, decidieron evaluar a cada jugador antes de salir a firmar extensiones de contratos sólo por placer. Uno de los apuntados fue justamente el argentino.
A los capítulos atrapantes de esta historia se le sumó que, durante el mercado de pases de enero, Juventus invirtió una fortuna en otro delantero muy codiciado. Dusan Vlahovic dejó Fiorentina para recalar en Turín y le subió la vara a todos, incluso a la propia cúpula directiva que debía analizar los salarios de los protagonistas que ya tenían en el plantel.
Durante el invierno europeo se especuló con que Dybala apostaba a quedar libre ya que era el momento indicado, por su edad, para conseguir lo que tal vez fuese la última transferencia jugosa de su carrera. Después el argentino pagó con goles y la relación con la Vecchia Signora tomó otro color. Hasta este lunes donde se reunieron para hablar de su futuro y lejos estuvieron de llegar a un acuerdo.