Al Liverpool le alcanzaron algunos pocos momentos de verticalidad para llevarse tres puntos de Elland Road, allí donde Leeds hizo el gasto pero se quedó sin nada. Dura lesión del joven Red Harvey Elliott.
Con un tremendo marco recibió el público de Leeds a su equipo, buscando la primera victoria en esta Premier League. Liverpool llegaba invicto con dos triunfos.
La visita intentó imponerse en un marco dinámico y parejo, sin embargo las diferencias comenzaron a verse en las áreas, allí donde Liverpool necesitaba menos para ser más peligroso.
Mohamed Salah anotó el primero en apenas veinte minutos, rompiendo la tensión a favor de los Reds. Leeds tuvo las suyas para no irse en desventaja al descanso, pero falló y también sufrió la seguridad de Alisson.
Ya en el complemento Fabinho rubricó el segundo en apenas cinco minutos, antesala de una dramática situación vivida en Elland Road. Pascal Struijk, ingresado desde el banco en la primera mitad, entró fuerte sobre Harvey Elliott provocando una lesión escalofriante.
Tanto que la televisación decidió no repetir la acción, pero la primera imagen, la preocupación de todos los presentes y la intervención del equipo médico fue suficiente para entender la gravedad del asunto.
Struijk no dio ningún indicio de tener mala intención en la desafortunada acción, en la que terminó viendo la roja. Elliott, de 18 años, debió ser hospitalizado.
En superioridad numérica Liverpool manejó la diferencia sin grandes complicaciones, teniendo incluso varios ataques para liquidar, pero careció de precisión.
Leeds hizo lo que tuvo a su alcance, y no fue suficiente. De todas formas el equipo del Loco Marcelo Bielsa mereció al menos convertir, como premio a su insistencia. Patrick Bamford casi convierte uno de los goles del año, pero Alisson se repuso y mandó a córner el tiro que el delantero le lanzó desde casi el mediocampo.
Ya en el adicionado Sadio Mané hizo justicia a la potente ofensiva de Liverpool anotando el tercero, tras errar bastante en lo individual. Resultado inapelable.