La Lepra arrancó perdiendo con el Tomba en el ´Coloso Marcelo Bielsa´ hasta que uno de sus hijos pródigos dibujó una maravilla para empatar las cosas. Pablo Javier Pérez, con 37 años recién cumplidos, dejó en claro que la experiencia muchas veces pesa más que la edad en el fútbol.
Tantas veces cuestionado y muchas otras enmarcado dentro de los hombres con más tarjetas amarillas en Argentina, esta vez el mediocampista ofensivo mostró todas sus condiciones con un gesto técnico elogiable a los 10 minutos del primer tiempo.
El conjunto mendocino ganaba por la mínima desde el vamos con un tanto dle ex Ferro y Racing, Martín Ojeda. La respuesta del elenco Rojinegro no tardó en llegar y se produjo cuando Tomás Jacob recibió por banda derecha y descargó para Pérez que hizo el resto.
El volante, con la pelota algo incómoda, ensayó una volea que viajó directo al ángulo superior derecho de Diego Rodríguez. El «Ruso», claramente nada pudo hacer. El esférico se estampó contra el travesaño, picó adentro, y desató la locura en el Parque de la Independencia. Un gran producto made in Newell´s Old Boys.