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LUIS SCOLA: “EL BÁSQUET EVOLUCIONÓ Y SE JUEGA DE OTRA MANERA”

Gentileza: Getty Images / @GettyImages

Luis Scola dialogó con el legendario relator, Álvaro Martin, en el estreno del podcast “Vidas NBA”, que explora las historias de personalidades relacionadas a la liga de básquet más grande del mundo. Una charla sobre su estadía en la NBA, su carrera y la evolución del deporte.

El capitán y emblema de Argentina, Luis Scola, posiblemente es el jugador más importante de la Selección por muchos matices, y es por esto que su palabra en cada conversación tiene un peso considerado por parte de los fanáticos. Actualmente se encuentra en el Olimpia Milano de Italia, después de un gran Mundial de China 2019, donde consiguió la medalla de Plata. Su equipo ocupa el cuarto lugar de la Serie A y disputa la Euroliga. En esta ocasión, tenemos la oportunidad de escucharlo en el primer episodio del podcast “Vidas NBA”, narrado por Álvaro Martin y producido por NBA Latam. El argentino fue parte de 751 partidos entre temporada regular y Playoffs, promediando 12 puntos, 6.7 rebotes y 1.6 asistencias con Houston Rockets, Phoenix Suns, Indiana Pacers, Toronto Raptors y Brooklyn Nets.

El gran relator dio el puntapié consultándole sobre las personas que lo marcaron en sus inicios. “Es muy difícil hablar de una persona en particular, porque pasó un montón de gente en este tiempo. Yo tuve siempre atracción por la gente que trabajaba mucho, y esa es la gente que más me impactó. Me atraía más la gente que construía sus carreras en base al esfuerzo, a cosas que nadie quería hacer”, y reveló: “Hay una persona clave en mi carrera que es Dusko Ivanovic, que me lleva a niveles de esfuerzo, entrega física y mental que yo no conocía que existía, y que me acompañaron en el resto de mi carrera. Si tengo que elegir a uno, lo cual sería tremendamente injusto con el resto, probablemente sería él”.

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Gentileza: Ferro Carril Oeste / @FerroOficial

Álvaro comentó una anécdota con el padre de Luifa en 1998, cuando estaba en Ferro, y ya se hablaba de la posibilidad de emigrar a la NBA. El ala-pívot recordó su obsesión por llegar a lo más alto. “Yo estaba un poco loco, se me había metido en la cabeza que iba a ser el primer argentino en jugar en la NBA. 20 años después puedo decir que era una tontería buscar ser el primero. Sentía que la NCAA (Asociación Nacional Deportiva Universitaria) me acercaba más que Europa, y estaba obsesionado con la Universidad”. Añadió: “Me equivoqué en esa reflexión, porque justo ahí el básquet empezó a cambiar y la NBA empezó a mirar mucho más a Europa que antes, incluso mucho más que a la Universidad. Elegí Europa y no me puedo quejar, pero hasta el último momento estuve con la idea de la NCAA, me atraía mucho esa vida de Estados Unidos”.

Alguien de su trayectoria, que supo dar el gran salto y ser pieza importante de una franquicia, aconseja a quienes tienen esa oportunidad. “Si un jugador tiene la chance de ir a la NBA, tiene que hacerlo y tiene que entender que a día de hoy el camino es más sinuoso que antes. Uno tiene que ir e  invertir, ver si puede conseguir un training camp, un contrato no garantizado, si puedo ganarme un puesto entre los 12 o esperar para ver si tengo mi oportunidad y demostrar. Realmente vale la pena, pero hay que hacer ese esfuerzo”.  Además, agrega acerca del tipo de juego del básquet estadounidense: “Tienen un ritmo totalmente diferente. Los jugadores son muchísimos mejores atletas que los que hay en Europa. Hay un segundo de distancia que uno pierde y se sufre. Al principio es desesperante, porque uno piensa que no puede jugar. Es muy difícil de explicar, pero cuando estas adentro de la cancha es muy evidente”.

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Gentileza: Getty Images / @GettyImages

Cuando llegó a Houston Rockets en 2007, se encontró con Yao Ming y comentó su relación con él. “Fue un placer trabajar con él. Era una bestialidad lo que trabajaba, fue un buen compañero conmigo y me trató muy bien, fue una inspiración muy grande. Llegaba dos horas antes todos los días, y yo tenía que tratar de llegar de llegar dos horas y cuarto antes, porque no me podía permitir trabajar menos que él, cuando era lo que era y yo no era nada. Fue una gran referencia”.

Siguiendo con su estadía en su primera franquicia, se refirió a grandes momentos vividos, como la serie de semifinales de Playoffs 2009 vs. Los Ángeles Lakers: “Fue un momento altísimo del equipo, y yo pensé que teníamos chance de ganarla. Ellos empezaron muy bien el séptimo partido, sacaron una diferencia y desde ahí es muy difícil. Fue un punto muy alto en mi carrera en la NBA, me acuerdo casi todo de esa serie”. ¿Era el líder de ese equipo?: “Me cuesta contestarlo, pero jugué muy bien, tenía un peso específico muy importante. En el sexto partido, Rick Adelman entró con la pelota y nos dijo que en el fútbol americano se le daba el balón al mejor jugador del duelo y me la dio delante de todo el equipo. Fue muy especial, le tengo un cariño muy especial al coach, y esa pelota la tengo guardada junto a los premios más especiales de mi carrera”.

No todas fueron buenas, ya que en 2011 sufrió una lesión de rodilla que lo pudo sacar de la competencia y lo rememoró. “Fue muy duro, cuando me lastimé parecía una tontería y volví a jugar, pero descubrieron que era algo serio. El cartílago se estaba pelando y me operé, opté por la limpieza porque sentía que no era tan grave. Cuatro meses después, volví a sufrir y pensaba que no iba a poder jugar nunca más”. “El médico me dijo que no esperaba que volviera a jugar normalmente, que le sorprendería si jugaba dos años más. No lo podía creer, tenía 31 años y estaba totalmente abatido. Me tomé una semana de reflexión: o me lo tomaba con calma y jugaba lo que me quedaba, o me rebelaba contra lo que me decían. Tomé el segundo camino y desde ese punto llevo 9 años jugando, casi una carrera por sí sola”, agregó.

Por último, dio su opinión sobre la formación en Argentina y la evolución del juego. “El básquet es dinámico y lo que hoy se hace no puede ser jamás lo que se hacía hace 20 años. Uno tiene que estar preparado no solamente para lo que se hace hoy, sino que también hay que prepararse para dentro de un par de años cuando vuelva a cambiar el sistema”. Continuó acerca del aprendizaje de los chicos: “Tiene que haber un sistema para entrenar para una progresión, donde aprendan una manera de jugar de forma natural como se juega hoy en día. Ya sabemos que el triple es un tiro más eficiente. Sabemos que el poste bajo es un tiro menos eficiente, sabemos que el tiro de dos largo es de bajo porcentaje. Entonces, no podemos enséñales esas cosas a los chicos por más nostalgia que tengamos de los jugadores que lo hacían en el pasado”. Concluyó: “Es así, el básquet evolucionó y se juega de otra manera. Quizás en el futuro los jugadores tengan otras características, haya otro reglamento y estaremos hablando de otra cosa, y habrá que estar preparados para poder readaptar la manera de entrenar a nuestros jóvenes, y habrá que volver a estar a la altura de lo que se hace en ese momento. Hay que entender que ahora sabemos cosas que antes no sabíamos, y hay que adaptarse a eso”.

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