ECUADOR: «SIEMPRE DIGO QUE FERRO ES MI CASA»

Foto: @ClubMushucRuna1

Nació en Rosario en épocas donde brillaba el Newell´s de Marcelo Bielsa y donde empezaba a forjarse un Rosario Central campeón de la Conmebol. Como santafesino de ley, su pasión fue el fútbol pero su cuna estuvo a más de 300 kilómetros de su domicilio. Ferrocarril Oeste se convirtió en su casa tal como afirma Leonardo Incorvaia en este mano a mano con Vermouth Deportivo. El zaguero, quien recalca su amor por la entidad de Caballito, conversó sobre su presente, sobre la pandemia del coronavirus, sobre su paso por el fútbol de Italia, Gibraltar y Malta. Así también, el «Gringo», comenta ciertos aspectos del fútbol ecuatoriano y deja detalles de cómo es jugar en el estadio con mayor altura del torneo.

Vermouth Deportivo: ¿Cómo estás viviendo estos momentos de aislamiento a nivel mundial pero en Ecuador y lejos de casa?
Leonardo Incorvaia: Es díficil vivirlo lejos de la familia, de la novia, de los amigos. Pero bueno, son cosas que uno no se esperaba, esto del virus, de la pandemia esta. Hay que llevarla de una forma tranquila y hacer las cosas como dice la gente de salud que sabe. Ellos están llevando el caso medianamente bien y, obviamente, es difícil hacer la cuarentena lejos de la familia como dije antes. Así que espero que se solucione pronto esto.
VD: ¿Cómo te recibieron en el Mushuc Runa, un equipo joven y que a su vez también tiene varios argentinos en el plantel?
LI: Sí, es un equipo joven pero es un equipo que avanzó muchísimo en los últimos años el Mushuc Runa. Me recibió bien, el entrenador es argentino (NdR: Ricardo Dillón), el ayudante y el profe son chilenos, y la verdad es que me recibieron muy bien todos. El plantel, todos con una gran trayectoria, nombres importantes todos con un buen pasado internacional como muchos de los ecuatorianos que han jugado Libertadores o Sudamericana. Han jugadores que vinieron de Independiente del Valle que fue el último campeón así que, la verdad, un plantel muy competitivo y con mucha experiencia sobre todo. Nos estamos conociendo, recién arrancó el campeonato, nos tocó sumar en las últimas dos fechas y solamente fueron cinco partidos, pero yo creo que vamos a andar muy bien.
VD: Estuviste en Malta durante un tiempo, ¿qué te genera ver la situación europea hoy en día con toda esta pandemia?
LI: Estuve en Malta, como también estuve en Italia, y en Gibraltar. Fueron tres países ahí de Europa donde estuve jugando y es doloroso. Tengo mi familia de parte de mi mamá que está en Italia y que son muy feas, muy dolorosas también. Mis ex compañeros en Italia también me cuentan algunas cosas y es díficil. Uno ve esas cosas y siempre Italia o países de Europa fueron ejemplo para la forma de vida, y ahora les tocó esto y es doloroso. Lo bueno de todo esto es que primero le tocó a ellos y nosotros podemos ir aprendiendo de cómo esperar a esta situación. Italia no se la esperó y por eso le invadió tanto el virus y es sorprendente lo que les pasó a ellos. Nadie se esperaba esta situación y es doloroso.
VD: ¿Cómo te aclimataste a la altura de Ambato que tiene características más similares a Quito que a Guayaquil?
LI: Ambato tiene la altura parecida a lo que es Quito. Guayaquil es otro clima, es más en la costa, y no tiene la altura que tenemos nosotros. Y la cancha nuestra, la del Mushuc Runa, que se llama Echaleche, es una cancha construida hace poco que la construyó el presidente, tiene más altura a su vez que la de Ambato. El estadio de Ambato, de Bellavista, que a veces hacemos de local ahí también como Técnico Universitario y Macará que son de la zona, son de 2500 metros. La cancha nuestra de Echaleche tiene 3300 metros y es la que tiene más altura en Ecuador. Nos estamos acostumbrando, una altura importante. En los entrenamientos, hasta el día de hoy aunque no estemos entrenando, te seguís ahogando y cuesta más recuperarte. Pero una vez que te acostumbrás, la verdad es que sacás la diferencia y ves a los que llegan, que no están acostumbrados, cómo les cuesta acomodarse. Eso es importante para hacerse fuerte de local.
VD: ¿Qué noticias tienen del fútbol ecuatoriano? ¿Se sabe cuándo volverá a disputarse?
LI: Por lo que se sabía acá, iba a volver en abril. Pero por como está el tema, parece que lo atrasaron un mes más. La situación acá es que cada vez hay más infectados, por día aumentan cien o doscientos infectados, y eso es doloroso. Si sigue así no puede haber un tiempo predeterminado, cambia todo lo que uno predispone, y se sigue postergando para más adelante. No sé para cuándo, no hay una fecha exacta todavía.
VD: ¿Qué es lo que más extrañás de Ferro y de Argentina?
LI: Desde que me fui del club, siempre se extraña a Ferro porque es un club que es mi casa. Yo digo que es mi casa, siempre digo que Ferro es mi casa porque me crié ahí, salí de la pensión, pasé por inferiores, subí a Primera, debuté en Primera, estuve unos años en Primera. Fue el club donde más estuve en Primera, y sumando las inferiores, fueron ocho años en total. Obviamente se extraña porque uno hizo muchos amigos, gente que ama al club como yo también lo amo, y es un club especial para mí. Y de Argentina se extraña la adrenalina del fútbol, que estás obligado siempre a ganar. Esas cosas por ahí a uno no le gusta pero después las extraña y dice ´qué lindo cuando ganás y la felicidad es el doble que en otro lado y, cuando perdés, por ahí es el triple de tristeza porque en Argentina te hacen saber todos que fuiste el perdedor´. Esas cosas son muy locas pero son muy lindas.
VD: ¿Qué mensaje te gustaría bajarle a la gente y a los deportistas que hoy en día están en la misma situación que gran parte de la población mundial?
LI: El mensaje que puedo dar es el mensaje que dan todos a través de las redes sociales. Que estemos tranquilos, que podamos hacer las cosas que dicen los médicos, quedarnos en nuestras casas, hacer la cuarentena, y salir lo menos posible. Si nos toca salir para comprar alimentos, abastecernos bien para no volver a salir por un tiempo. Uno nunca sabe si tiene el virus y quizás lo va contagiando y esto no termina más. Hay que ser positivos, optimistas, y saber que si hacemos las cosas bien, lo más pronto posible se repara todo. Pensar en tu familia, en tus amigos, en los afectos que más le importan a uno. Si uno quiere que ellos estén bien tenemos que hacer las cosas todos bien.

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