EUROCOPA 2020: EL ÁRBITRO QUE SE TRAGÓ EL SILBATO

Entre el 12 de junio y el 12 de julio de este año, se celebrará la décimosexta edición de la Eurocopa. La curiosidad es que, por primera vez, el certamen repartirá sus sedes entre doce países diferentes del continente. Pero como todo torneo de gran relevancia, también lleva consigo historias un tanto particulares.

El trofeo concedido al ganador de la Euro debe su nombre al creador de la competencia: Henry Delaunay. Además de cargar con semejante atribución, Henry acarrea un curioso suceso.
Con el fútbol como eje principal de su vida, probó con ser un jugador profesional. Sus virtudes en el campo de juego hicieron que abandone la actividad mucho antes de lo que él esperaba y, ya retirado como futbolista, Delaunay decidió dedicarse al referato.

La suerte continuó siendo esquiva para el francés, porque su trayectoria como árbitro también fue reducida. En 1926, dirigiendo un partido entre AF Garenne-Doves y el ES Benevolence, sucedió un acontecimiento desgraciado: tras señalar un tiro libre, Henry se colocó en un lugar poco habitual y la pelota le dio de lleno en la cara. El impacto fue tan fuerte que el desenlace derivó en la pérdida de dos piezas dentales y ¡se tragó el silbato!

Tras este accidente, también decidió retirarse como árbitro profesional. Pero su carrera dentro del fútbol continuó en los despachos. Fue Secretario General de la Federación Francesa, Secretario General de la UEFA, miembro de la FIFA y acabó siendo el principal responsable de la creación de la actual Eurocopa, que llegó a disputarse por primera vez en 1960. Una historia enriquecedora pero también infortuita para el bueno de Henry.

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